En Cuba, sin embargo, una licencia de trabajo por cuenta propia aprueba la actividad de "reparador y llenador de fosforeras" porque aquí los mecheros se desechan en última instancia.
Generalmente se sientan en pequeñas mesas en lugares de amplia afluencia de público, como portales y mercados, a veces con carteles que indican: "Se rellenan fosforeras".
"Tanto si el espacio es de una casa privada o del Estado, tenemos que pagar por el derecho a usarlo", explica un rellenador en un portal de Centro Habana.