Por Alberto Medina Méndez.
Los gobiernos siempre las prometen. En campaña todos parecen estar dispuestos a conquistar a esos grandes capitales que aterrizarán en estas tierras algún día, trayendo consigo fuentes de trabajo y prosperidad.
Cuando algún caso aislado brota, el oficialismo de turno se encarga de multiplicar su impacto mediático anunciando con gran estridencia la millonaria cifra que desembolsarán y los nuevos puestos que ese flamante emprendimiento significará para el país.
Los gobiernos siempre las prometen. En campaña todos parecen estar dispuestos a conquistar a esos grandes capitales que aterrizarán en estas tierras algún día, trayendo consigo fuentes de trabajo y prosperidad.
Cuando algún caso aislado brota, el oficialismo de turno se encarga de multiplicar su impacto mediático anunciando con gran estridencia la millonaria cifra que desembolsarán y los nuevos puestos que ese flamante emprendimiento significará para el país.


