domingo, 30 de marzo de 2025

Paquito de Cuba: sin límites para la sumisión.

Por Luis Cino.

Paquito de Cuba, que se autodefine como “martiano, comunista y gay”, no tiene límites para la sumisión, el oportunismo y la desvergüenza.

El anuncio del restablecimiento de las labores en Radio Martí a partir de este 26 de marzo le aguó la fiesta a Francisco Rodríguez Cruz, más conocido como Paquito de Cuba, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que fue uno de los voceros del régimen que más regocijo mostró al dar por anticipado el fin de “la emisora del enemigo”.

Paquito de Cuba también se congratuló en las redes sociales por la crisis y alta de fondos  de los medios alternativos y  cargó burlonamente contra los periodistas independientes a los que no considera como tales, sino como “mercenarios y parte de la industria de la contrarrevolución”.

Las opiniones que tenga Paquito de Cuba sobre los comunicadores que ejercemos nuestro trabajo fuera del control del Estado-Partido-Gobierno son lo de menos: estamos acostumbrados a los ataques y difamaciones de los cotorrones del régimen. Lo peor es que Paquito aseguró nada más y nada menos que la prensa oficialista en Cuba es “independiente de cualquier facción política”.

¡Imagínense hacer tal afirmación en un país donde el principal periódico, Granma, es el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista, y los demás, con contenidos idénticos, responden a las llamadas “organizaciones de masas”, que son las correas de transmisión de las ordenanzas del gobernante partido único!

¡Apretó Paquito de Cuba! ¿Estaría bajo los efectos del químico? Su jefe inmediato superior, Ricardo Ronquillo, el presidente de la UPEC, debería advertirle a Paquito que no hay que exagerar con los elogios a la prensa oficial, todavía enfrascada en la tarea, tan inacabable como la de Penélope, de “hacer un periodismo que se aparte del triunfalismo y se parezca más al país real”.

Paquito, desbocado en su servil apoyo al régimen, debe pensar que antes que, a él por sus despropósitos, como el del apoliticismo e independencia de la prensa oficial, a los que deben jalar las orejas los mandamases es a personas como el cantautor Silvio Rodríguez, a quien recientemente advirtió que cualquier crítica, al ser dicha por él, adquiere “relevancia y connotaciones válidas”.

Paquito de Cuba, que se autodefine como “martiano, comunista y gay”, no tiene límites para la sumisión, el oportunismo y la desvergüenza.  Estrechamente conectado al Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) y amigo de su directora Mariela Castro, no tiene reparos en pasar por alto la homofobia de estado, los campos de concentración de las UMAP y la persecución contra los homosexuales en las décadas de 1960 y 1970 para afirmar, deshaciéndose en agradecimientos al régimen,  que “fue la Revolución la que empoderó e hizo conscientes de sus derechos a los homosexuales”.

Hace unos años, cuando la policía reprimió una marcha de orgullo gay que no había sido autorizada por el CENESEX, dieron  asco los pronunciamientos  de Paquito de Cuba en el post “La marcha LGTBI independiente u otra herida a cicatrizar”, en  su blog, donde justificaba la bestial actuación de los represores alegando que  había personas que “tenían la intención de provocar un incidente y no acataron las indicaciones de la policía para poder lograr ante las cámaras el espectáculo que se habían propuesto”, y advertía que “ello nos vuelve a enseñar que las personas LGBTI debemos estar muy claras para que no nos manipulen ni utilicen con fines políticos no solo en contra de la revolución, sino de nuestros propios derechos y conquistas”.

En aquella ocasión, un lector del blog de Paquito,  que se identificó como Carlos Yllobre, escribió en su comentario: “Paquito, los ciudadanos cubanos deben y  tienen el derecho de expresar libremente lo que piensan y tomar la calle, que es de todos los cubanos, sin que siempre tengan que ser pastoreados por el gobierno, más cuando ese gobierno sistemáticamente niega ese derecho, como mismo tiene tu colectivo el derecho a asistir a esos lugares de encuentro gay a los que tú acostumbras a ir y donde te ha reprimido la policía, como tú has denunciado. ¿Te gustaría que el gobierno también monitoreara, organizara el cómo y dónde vuestro colectivo debe reunirse e incluso la forma como debes meterte una p…?”

Perdónenme la crudeza de la cita, pero Paquito de Cuba se merece que le digan eso y más.   

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En Cuba nadie muere de hambre, dicen algunos, pero casi: poco nos falta.

Por Luis Cino.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) titulado “Diez hallazgos sobre la pobreza en América Latina y el Caribe” y que se basó en una investigación realizada en 18 países, revela que la pobreza afecta a más de 200 millones de personas en la región, de las cuales casi la mitad viven en condiciones de extrema pobreza. 

En dicho informe, publicado a finales de 2024, se explica que quedaron fuera del análisis por falta de datos actualizados, Haití, Belice, Nicaragua, Bahamas, Surinam y Trinidad y Tobago. De Cuba nada se dice, ni una palabra. Ni siquiera se explica que no hay datos disponibles. Es como si no existiera. O como si estuviera ubicada en otro mundo, uno feliz y libre de penurias.

Pero en Cuba hay pobreza, y mucha, aunque no suelan aparecer estadísticas sobre ella en las listas del BID, la FAO, la CEPAL y otros organismos internacionales en los cuales el régimen cubano todavía tiene simpatizantes empeñados en mantener el mito de “los logros sociales de la Revolución de Fidel Castro”.

En el informe del BID se establece que han cruzado el umbral de la extrema pobreza las personas que ganan menos de 3,65 dólares al día, y la cifra mínima del Banco Mundial para determinarla es 2,15 dólares diarios. Pues entonces, según esos parámetros, entre el 85 y el 90% de los cubanos vive en la pobreza extrema, casi en la indigencia. El ingreso mínimo diario en Cuba es 1,25 dólares.

No es exagerado afirmar que de cada cinco cubanos, cuatro pueden considerarse pobres. En Cuba, donde el salario promedio es 4.648 pesos (unos 13,47 dólares al cambio informal), luego de la imparable inflación provocada por el fracaso del llamado reordenamiento económico, se calcula que para subsistir un mes se necesitan ocho salarios mínimos de 2.100 pesos y los jubilados 12 pensiones mínimas de 1.528 pesos.

Y también hay hambre, literalmente. En Cuba nadie muere de hambre, dicen algunos, pero casi: poco nos falta.  

Teniendo en cuenta el modelo de Evaluación de Seguridad Alimentaria Internacional, se puede asegurar que el 13% de la población cubana no alcanza el umbral mínimo de 2.100 calorías diarias, y que un 80% sufre de desnutrición. 

En 1946, la doctora Adelheid Wawerka, la creadora del término “inanición científica”, sentenció que “una dieta de solo 1.500 calorías diarias es demasiado pequeña para vivir, pero demasiado grande para morir”. Así, los cubanos, si disponemos de alrededor de 2.100 calorías, como afirman las estadísticas, tenemos unas 600 calorías a nuestro favor para no morir de hambre.  

Pero debido a los altísimos precios de los alimentos, son pocos los cubanos que pueden ingerir más de las ideales 2.100 calorías diarias (por supuesto que no hablo de la elite privilegiada y de los ricos que ya hay).   

La dieta diaria de un cubano promedio -de los que comemos arroz y frijoles y de vez en cuando, con suerte y sobre todo bastante dinero, vegetales, huevo y un picadillo de tripas- debe estar bien por debajo de las 1.500 calorías.

Los precios de los alimentos no pueden bajar, porque cada vez se producen menos. La falta de inversiones en la agricultura, el aferramiento -pese a todos los fracasos- a la hegemonía de las ineficientes empresas agrícolas estatales y las trabas e imposiciones a los campesinos, han arruinado el campo cubano. Así, más del 80% de los alimentos que se consumen en el país, pudiéndose producir aquí, hay que importarlos del exterior, gran parte de ellos de Estados Unidos, país al que el régimen, con el argumento del “bloqueo”, culpa de todos los males.   

Luego de 66 años de socialismo castrista, con sus torpes políticas económicas, la insistencia en la planificación centralizada por el Estado y las trabas a la iniciativa privada, Cuba se hunde cada vez más en la miseria. 

La economía cubana, hoy en bancarrota, antes del triunfo de la Revolución ocupaba el lugar número 29 en el mundo, según datos de la ONU. El Producto Interno Bruto de Cuba, que, en la década de 1950, era el tercero en Latinoamérica (solo superado por Venezuela y Uruguay), hace más de dos años que no crece y es bastante improbable que logre crecer este año.

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miércoles, 19 de marzo de 2025

Hollywood y su fascinación con la dictadura.

Por Claudia Padrón Cueto.

Mientras el pueblo cubano sufría décadas de represión, censura y miseria bajo la dictadura de Fidel Castro, varias celebridades de Hollywood se mostraban encantadas de visitar la isla y reunirse con el dictador.

Lejos de denunciar las violaciones de derechos humanos en Cuba, muchas de estas figuras se dejaron seducir por la propaganda del régimen, posando sonrientes junto al tirano y repitiendo su narrativa. Aquí algunos de los casos más sonados:

Jack Nicholson: el actor que llamó “genio” a un dictador

El actor estadounidense visitó Cuba en 1998 y, según informes de un exagente de inteligencia cubano, fue espiado por la Seguridad del Estado junto con Leonardo DiCaprio. Sin embargo, Nicholson pareció quedar fascinado con Castro, a quien calificó como “un genio” tras su encuentro.

Steven Spielberg: visita al régimen sin mencionar la censura

En 2002, el director de cine aceptó una invitación del Instituto de Cine de Cuba y se reunió con Castro en una cena de varias horas. A pesar de ser un hombre del mundo del cine, Spielberg no hizo referencia alguna a la censura brutal impuesta por el régimen cubano a los artistas y creadores de la isla.

Kevin Costner: una reunión de siete horas con el tirano

El actor visitó Cuba en 2001 para una proyección privada de su película “Trece días”, sobre la crisis de los misiles. Durante su estancia, se reunió con Castro en un encuentro que duró siete horas. Costner calificó la experiencia como “única en la vida”, sin mencionar la represión que sufría el pueblo cubano. Este mes, el famoso actor regresó a Cuba y se entrevistó con Miguel Díaz-Canel para continuar su tradición de entrevistarse con tiranos.

Oliver Stone: propaganda disfrazada de documental

El director realizó en 2003 el documental “Comandante”, una pieza propagandística que mostraba a Castro como un líder benevolente y visionario. Stone llegó a decir que Castro era “uno de los hombres más sabios del mundo” y que lo consideraba “desinteresado y moral”. No sorprendió que, poco después, el régimen le concediera acceso para realizar otro documental.

Naomi Campbell: deslumbrada por su “esperiritualidad”

La supermodelo británica, junto a Kate Moss, viajó a Cuba en 1999 y se mostró extasiada tras conocer a Castro. “Estoy tan nerviosa y aturdida porque no puedo creer haberlo conocido. Dijo que vernos en persona fue muy espiritual”, declaró Campbell. Mientras tanto, las cubanas de a pie luchaban cada día para encontrar productos básicos como leche o jabón.

Robert Redford: homenajeando al Che Guevara

En 2004, Redford viajó a Cuba para una proyección privada de “Diarios de motocicleta”, la película sobre el Che Guevara, un personaje clave en la maquinaria represiva del régimen. En su visita, se reunió con Castro y, lejos de criticar la brutalidad del régimen, se limitó a hablar de cine.

Danny Glover: el fan incondicional de Fidel

Si hay una estrella de Hollywood que nunca ocultó su admiración por Castro, ese es Danny Glover. El actor no solo visitó la isla en múltiples ocasiones, sino que incluso viajó a Cuba después de la muerte del dictador para rendir homenaje en su tumba. Con Díaz-Canel ha repetido la misma fórmula.

Harry Belafonte: un cantante al servicio del castrismo

El músico y actor de origen jamaicano fue un ferviente defensor del régimen y llegó a declarar: “Si crees en la libertad, la justicia y la democracia, no tienes más remedio que apoyar a Fidel Castro”. Una frase irónica, considerando que el pueblo cubano nunca pudo elegir democráticamente a sus gobernantes.

Jodie Foster, amiga de la infanta Mariela

En 2017, la icónica actriz aterrizó en La Habana -junto a su esposa, la fotógrafa Alexandra Hedison, además de sus hijos Charles y Kit-. Durante el viaje, la intérprete participó en varios espacios junto a la sexóloga Mariela Castro, hija de Rául Castro, para conocer sobre los grupos LGBT+ cubanos, pero solo desde la perspectiva del oficialismo.

El dictador puesto a dedo

Si alguna vez alguien pensó que la fascinación de Hollywood por los dictadores cubanos terminaría con la muerte de Fidel Castro, estaba muy equivocado. La élite del entretenimiento no solo ha mantenido su romance con la tiranía, sino que ha extendido la alfombra roja para recibir al heredero designado, Miguel Díaz-Canel.

En 2015, mientras en Cuba seguían las detenciones arbitrarias, la censura y la represión contra opositores, Díaz-Canel fue recibido en Nueva York como si fuera una celebridad más. En una exclusiva reunión en el emblemático edificio Dakota, el actor Robert De Niro y la directora del Festival de Cine Tribeca, Jane Rosenthal, reunieron a un selecto grupo de artistas, filántropos y promotores culturales estadounidenses para agasajar al dictador cubano.

De Niro, deslumbrado como tantos otros, no tuvo reparos en lanzar frases poéticas en honor al régimen: “Los buenos vecinos no levantan muros, que la cultura sirva para construir puentes”. Palabras inspiradoras… si no vinieran de alguien que recibe con honores al representante de un gobierno que encarcela a periodistas y artistas por expresar sus ideas.

Las celebridades que saludaron al nuevo dictador

La lista de famosos que se reunieron con Díaz-Canel incluye nombres que, paradójicamente, en sus propios países defienden la justicia social y los derechos humanos, pero que al parecer deciden ignorar esas causas cuando se trata de Cuba. Entre los presentes estaban:

  • Harry Belafonte, el eterno defensor del régimen castrista, que ya había mostrado su admiración por Fidel Castro.
  • Patti Smith,cantante
  • Dakota Johnson, protagonista de 50 sombras de Grey
  • Chris Martin, líder de Coldplay.
  • Katie Holmes, actriz.
  • Paula Weinstein, productora y figura influyente en la industria del cine.

Ana de Armas, un caso especial

Pero si de conexiones entre Hollywood y la dictadura cubana se trata, hay un caso que merece especial mención: Ana de Armas, la estrella cubano-española que ha conquistado la industria del cine, es pareja de Manuel Anido, el hijastro de Díaz-Canel.

Sí, el gobernante cubano tiene vínculos familiares con la actriz que ha sido Marilyn Monroe en la gran pantalla.

Así que, mientras en Cuba los jóvenes son reprimidos por cantar sobre libertad o llevados a prisión como Maykel Castillo, la estrella de Blonde bien podría estar disfrutando de cenas familiares con el régimen. Después de todo, es de suponer que en casa de los Díaz-Canel la conversación fluya entre el glamour de Hollywood y la retórica comunista.

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Cuba se hunde en la crisis y desaparece poco a poco del mapa turístico.

Por CubaNet.

La revista especializada en turismo Preferente dedicó un artículo a la crítica situación de Cuba, al cual describe como “un país en ruinas” que ha quedado fuera del mapa turístico mundial. Según el medio, la crisis política y social ha golpeado severamente el sector, con una caída de casi el 10% en la llegada de turistas en 2024, la peor cifra en 17 años.

Los datos oficiales reflejan una realidad alarmante: la Isla recibió solo 2,2 millones de visitantes internacionales el año pasado, y la ocupación hotelera apenas supera el 25%. “¿Quién va a pagar miles de dólares por un pasaje en avión, y después por la estancia, para ir a ver el infierno?”, cuestionó Emilio Morales, presidente de Havana Consulting Group, consultado por Preferente.

Por otro lado, el artículo destaca los problemas de infraestructura y servicios básicos: constantes apagones de hasta 18 horas, escasez de agua y acumulación de basura en las calles de La Habana. La crisis también ha generado un éxodo de trabajadores del sector, con más de 10.000 empleados calificados que han emigrado en los últimos tres años, lo que ha afectado la calidad del servicio hotelero.

Paolo Spadoni, profesor de la Universidad de Augusta, advirtió que “Cuba se está volviendo cada día más singular por razones equivocadas y, por tanto, menos atractiva como destino turístico”. En este contexto, aerolíneas como Iberojet han cancelado sus vuelos u otras, como Iberia, han reducido sus frecuencias, mientras que agencias internacionales han dejado de recomendar la Isla como destino.

A pesar del desplome del turismo, el Gobierno cubano sigue apostando por el sector como motor de la economía. En los primeros seis meses de 2024, destinó el 40% de sus inversiones a la construcción de hoteles y restaurantes, mientras que invirtió 4,6 veces menos en salud, educación o agricultura.

No obstante, la escasez de productos esenciales también golpea a los hoteles, que enfrentan problemas como la falta de cloro para las piscinas, insuficiente oferta de alimentos y largos trámites burocráticos para obtener suministros. Ante esta crisis, la cadena Meliá anunció en julio de 2024 la creación de MESOL, su propia empresa importadora para abastecer sus hoteles en la Isla.

El artículo de Preferente subraya que la recuperación del sector podría tardar años. Los expertos estiman que el turismo cubano no podrá salir de su actual decadencia hasta al menos 2030, lo que deja al país en una posición crítica dentro de la economía global.


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lunes, 10 de marzo de 2025

La miseria en Cuba es cada vez peor; Otaola pide a los cubanos que despierten.

Por Mateo Orozco.

Alex Otaola abordó la crítica situación que atraviesa Cuba, instando a sus habitantes a romper con la apatía que los mantiene atrapados

En un análisis firme y directo, el popular influencer y presentador cubano, Alex Otaola abordó la crítica situación que atraviesa Cuba, instando a sus habitantes a romper con la apatía que los mantiene atrapados.

En su programa Hola! Ota-Ola, lanzó palabras contundente a aquellos que, todos los días, deben soportar la miseria y la represión que el régimen castrista sembró en la isla hace casi 70 años.

“¿Cuál crees tú que va a ser tu futuro? ¿Cuál va a ser el futuro de tus padres que hoy tienen 50 y pico de años, 60 y pico de años? ¿Tú crees que no van a terminar peor que este combatiente (video)? Yo te digo que sí”, aseveró.

Asimismo, Otaola pintó un cuadro desolador de la realidad cotidiana: los almuerzos en las escuelas, reducidos a un puñado de coditos un día y arroz mezclado con sobras al siguiente, reflejan el abandono generalizado.

De igual forma, sostuvo que maestros y trabajadores reciben sueldos tan bajos que no alcanzan para comprar nada que los sustente.

“Mira el almuerzo que le dan a los estudiantes, que le dan a los médicos, que le dan a los maestros, que le dan a todo el mundo que está trabajando para cobrar una mierda de salario que no le alcanza ni para comprar un cartón de huevo”.

Hacia el final de su intervención, el presentador lanzó un desafío claro y urgente. Señaló que los cubanos parecen vagar sin rumbo, atrapados en una rutina agotadora de buscar algo tan básico como un trozo de calabaza.

“¿Qué hace el pueblo cubano? ¿Qué hace el pueblo cubano moviéndose de punto A a punto B como si fuera un zombie? ¿Qué hace el pueblo cubano correteando detrás de un pedazo de calabaza?”, sentenció, contundente.

Con estas palabras, Otaola llamó a la población a despertar y tomar las riendas de su futuro, ya que es el mismo pueblo el que debe salir a las calles y enfrentar a esa dictadura que mantiene sumida a la isla en un auténtico infierno.

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La Habana, lujo entre la miseria.

Por Iván García.

Pasada las nueve de la noche, Idania, 26 años, jinetera, después de darle un puré de malanga a su hijo de seis años, se maquilló, se puso un ajustado vestido negro de Shein y unos tacones de puntera fina. Antes de salir “pal’fuego”-prostituirse- pasó por la habitación donde vive su madre y le dejó el desayuno del niño y mil pesos por cuidárselo .“Estaba tomando alcohol del malo con su nuevo marido. Es mi mamá, pero me cobra por cuidar a su nieto, aunque gracias a mí tiene garantizada la comida”, dice Idania.

La joven reside en un apartamento interior en el barrio pobre de Jesús María. En noches alternas camina con dos amigas y un par de travestis por el Parque Central, el Paseo del Prado y los bares privados donde suelen ir turistas. Según Idania, cada vez es más difícil hacer dinero. «Hace nueve años comencé a jinetear y en una noche ganaba 100 dólares. Cuando Obama cuadró la caja con estos bandoleros (los gobernantes cubanos) los yanquis estaban a pululu por La Habana. Cualquiera te invitaba a comer o a un trago” .

Pero las cosas han cambiado. “Los yumas (extranjeros) escasean y los cubanoamericanos, que son los mejores clientes, cuando vienen a vacilar ya han cuadrado con sus jevitas. Si no ligaste un punto (cliente) por WhatsApp o las redes sociales, tienes que salir a ‘luchar’ la calle”. La prostitución en Cuba cambió su modus operandi después del acceso a internet y tras el paso de la pandemia.

“Ahora existe el sexo virtual. Tu mandas fotos y videos a un tipo y él te depostiva dinero en tu cuenta. En pesos si es cubano y en divisas si es extranjero. Tengo de las dos tarjetas. Si alguno quiere conocerte personalmente, le cobro 80 o 100 dólares, pero si se pone a regatear, acepto 40 o 50 dólares por una noche. Si logras engancharlo, te compra comida y cosas para la casa. El dinero del sexo por internet lo cojo para los gastos diarios. Por una sesión de fotos se cobra de mil a dos mil pesos. Y por los videos, si es un cuadro lésbico, de cuatro mil a cinco mil pesos”, explica Idania.

El miércoles 26 de febrero, ella, las dos jineteras y los dos travestis pensaban pasar primero por el parque El Curita, a comprar dos cigarrillos de marihuana y tres tiras del kímico, la droga sintética de moda en Cuba. Después, recorrer los hoteles Manzana Kempiski, Parque Central y Packard. “Si no cuadrábamos con un yuma, íbamos a ir a bares de la Habana Vieja. Es que hay más oferta que demanda y al final casi siempre terminas ligando a cubanos. Pero es mejor llegar a la casa con una calderilla que sin nada”, confiesa Idania.

Para su sorpresa, ese miércoles había un amplio despliegue policial por la zona. “En El Curita, los antidrogas habían montado un operativo y por el Parque Central desalojaron a las matadoras de jugadas (jineteras baratas) y los travestis del Boulevard de San Rafael. En las inmediaciones del Capitolio habían dos camiones de boinas negras, motos de la Seguridad del Estado y policías que te impedían el paso por las calles aledañas. En la escalinata del Capitolio pusieron unas alfombras negras como si estuvieran en los premios Oscar. La fachada era un derroche de luces color salmón, parecía otro país. Entonces nos enteramos que se iba a efectuar una velada por el Festival del Habano”, comenta Idania.

Uno de los travestis que dice llamarse Aitana, señala que “los invitados llegaban al Capitolio a golpe de Mercedes Benz, Audi y autos americanos con cristales oscuros. Todo el mundo vestido de etiqueta. Lo primero que pensé fue pernoctar cerca para ver si después que terminara el evento, algunos invitados buscaban sexo. Pero esa gente, evidentemente, eran de alcurnia y estaban en su mundo”.

Justo al fondo del Capitolio, sede de la monocorde Asamblea Nacional del Poder Popular, una pantomima creada por el castrismo para intentar vender al mundo de país ‘democrático’, Lázaro, anciano de 76 años que vive con su esposa y un nieto, apuraba un plato de sopa, acompañado por un trozo de pan y un vaso de refresco instantáneo de mango, su única comida del día. En la acera de enfrente de su vivienda, el despliegue de pompas y luces contrastaba con la oscuridad y la miseria de los alrededores. “Esta gente (el régimen) anda al berro. Ya ni siquiera cuidan las apariencias. Al igual que otros viejos mayores de 70 años, creí en el proceso. Fidel nos comió a cuentos (mentiras)”, afirma Lázaro.

Una persona que participó en el Festival del Habano en su edición 2025, cuenta que el gobierno tiró la casa por la ventana. «Para la cena en el Capitolio y para la de la clausura del Festival, celebrada al día siguiente en Pabexpo, contrataron chefs extranjeros. Había varias clases de carnes, pescados, mariscos y hasta faisán. La cata de vinos era del primer mundo. Mientras mi familia, residente en otra provincia, tiene que aguantar apagones de 23 horas seguidas, las autoridades derrochan la electricidad en eventos. Con el consumo de las cuatro jornadas del Festival del Habano se mantiene alumbrado cualquier pueblito durante diez días. Los invitados estuvieron alojados en el hotel conocido como la Torre K, recién inaugurado en el Vedado, y en casas de protocolo en el reparto Cubanacán. No faltó el combustible ni la comida. Movilizaron a medio ejército y a la policía de la capital. Contrataron músicos y grupos foráneos como Earth, Wind&Fire, una banda que ya pasó de moda, pero por un pastizal (dinero) vinieron a cantar”.

La prensa estatal, controlada por la dictadura verde olivo, no publicó sobre los gastos, la lista de invitados ni describió los platos ofrecidos en las cenas. Intentaron vender el relato de siempre: ‘nos vemos obligados a practicar un poco de capitalismo y con los dólares recaudados mejoraremos el socialismo’. El lunes 24 de febrero, el mismo día que se conmemoraba el quince aniversario de la muerte por una huelga de hambre del preso político Orlando Zapata Tamayo, el diario digital Cubadebate reseñaba que el Festival del Habano 2025 se enfocaría en la innovación y la tradición.

La prensa oficial destacó la presencia de 1,300 mil participantes de más de un centenar de países y con un tufillo de orgullo, resaltó que en la tradicional Subasta de Humidores se recaudaron 17,9 millones de euros (más de 18 millones de dólares). Y subrayó que el dinero se utilizaría en la deteriorada salud pública de la Isla. Los aburridos presentadores del noticiero de televisión recordaron que el monopolio Habanos S.A. (empresa mixta compartida por GAESA y España), tuvo ingresos de 827 millones de dólares en 2024, 106 millones más que en 2023.

Gilberto, campesino de una plantación de tabaco en Pinar del Río, señala que “los tabacaleros pinareños se preguntan cuál es el camino que cogen las ganancias en esos Festivales del Habano, pues cada vez recibimos menos combustible, insumos y fertilizantes. Hubo un tiempo, antes de la inflación y la crisis económica, que ganábamos un buen billete. Ahora ese dinero se evapora en los gastos corrientes. Y para colmo, el gobierno le debe miles de pesos a muchos tabacaleros. El que no tiene un negocio por la izquierda pasa tremendo trabajo”.

Los medios estatales fueron muy cuidadosos a la hora de informar sobre las actividades realizadas en el Festival del Habano. “Teníamos indicaciones de no publicar ninguna nota que resaltará el lujo. Solo recalcar el dinero recolectado y su posterior uso público”, dijo un periodista oficial. Pero en las redes sociales trascendieron los derroches de luces, lujos, refinamientos y los millones de dólares en las cuentas de los invitados.

Ana Teresa Badía, profesora y periodista del régimen, criticó duramente el evento en su perfil de Facebook: “¿Qué se quiso trasmitir con este Festival del Habano? En un mundo en el cual cada vez más la construcción de la opinión pública es simbólica, esto es muy desacertado. Error grave de comunicación política que entierra la ideología que ha defendido Cuba. El lugar -el Capitolio, donde se efectuó una de las veladas- es la sede de nuestro Parlamento y ahora se utilizan imágenes que asemejan a una especie de burdel de los años cincuenta”.

Varios intelectuales también se escandalizaron con el evento. La musicóloga e investigadora Rosa Marquetti, publicó: “A ver: ¿es así o estoy equivocada? El Capitolio Nacional de Cuba es la sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que a su vez, es la sede de la soberanía nacional, según los instrumentos constitutivos de la nación. Entonces, ¿cómo hay que entender este sarao cuasi privado al pie de la estatua que representa la imagen de la Patria y junto a la Tumba del Mambí desconocido? ¿Qué nos están queriendo decir con esta obscenidad?”.

Idania, la prostituta habanera lo ve de una manera más simple: “Lo de ellos (los gobernantes) es ganar dólares. El pueblo que se joda”. Es que en la Isla existe un país bicéfalo: tiendas dolarizadas para la los que tienen divisas y miseria socializada para el resto, que es la mayoría de la población.

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domingo, 9 de marzo de 2025

Eufemismos para disfrazar el desastre.

Por Luis Cino.

Recientemente, en un informe lleno de eufemismos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) sobre la muerte por envenenamiento de una madre y su pequeña hija, en Guanabacoa, al este de La Habana,  por haber ingerido sal de nitro, se explicaba que la sustancia fue llevada a casa de las víctimas por  un tío de las mismas que “trabaja como recolector de materias primas”, que la había hallado en un basurero y pensó que era sal común.

“Recolector de materias primas” es el modo eufemístico que usan las autoridades cubanas para designar a los llamados “buzos”, los varios millares de personas de cualquier sexo y edad que en todo el país hurgan en los vertederos de basura en busca de latas, botellas, zapatos y ropa que puedan remendar, alambres, piezas de electrodomésticos y todo cuanto puedan luego aprovechar para su uso o vender. A veces se ve a algunos de ellos devorar sobras de comida que extraen de la basura.

Esos infelices que escarban  en la basura para ganarse la vida se ven expuestos a multas y arrestos por las autoridades, que los acusan de “propagar enfermedades”, afectar la higiene y el ornato público. Como si no estuvieran las calles llenas de lomas de basura, escombros y ríos de aguas albañales…

El régimen, siempre tan dado a los eufemismos, desde la época de Fidel Castro y hoy más con sus continuadores, mediante su uso, trata hipócritamente de encubrir las tristes realidades resultantes de la crisis socio-económica, la más grave de la historia de  Cuba, que han provocado con sus empecinadas, torpes y antipopulares políticas económicas y su aferramiento al poder a costa de lo que sea, incluso de la supervivencia de la nación.Turismo en Cuba

Así, para ocultar que cada vez hay más pordioseros y mendigos, porque, según aseguran, “la mendicidad es incompatible con el proyecto social cubano”, han acuñado el término “deambulantes”. A veces los recogen e internan en albergues, de donde se van enseguida, pues es tan mala la alimentación que prefieren seguir en las calles.

Consideran “actos de indisciplina social” a los cada vez más frecuentes robos, asaltos y riñas tumultuarias en lugares públicos.  A los desempleados los llaman “disponibles”. A ancianos y enfermos cuyas jubilaciones no les alcanzan ni siquiera para mal comer unos pocos días, a personas que viven prácticamente en la indigencia, los llaman “vulnerables” y como tales  les conceden  ayudas ridículamente insuficientes. Al desalojo, generalmente por la fuerza,  de personas que ocupan locales y casas abandonadas lo llaman “extracción”. Las villas miseria, -que engalanan cual aldeas Potemkin para las visitas de los mandamases- son calificadas  como “comunidades en desarrollo”, y “comunidades de tránsito” los inmundos albergues, verdaderos almacenes de náufragos, donde se hacinan las personas a las que se les han derrumbado sus casas y donde deberán permanecer durante diez, quince años o más en espera de que les asignen una vivienda o un derruido local para reparar.     

Eufemismos ridículos y cínicos le sobran a la Cuba oficial y los  seguirá inventado para disfrazar las tristes situaciones que ya no puede ocultar y de las que no puede atribuir la culpa solamente al “criminal bloqueo y la compleja situación económica internacional”.   

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lunes, 17 de febrero de 2025

La realidad de la disidencia cubana.

Por Iván García.

Hace trece años, cada sábado, Ana Torricela, webmaster de Primavera Digital y esposa del periodista independiente Juan González Febles, desde las nueve de la mañana recibía en su reducido apartamento de la barriada habanera de Lawton a un grupo de ruidosos reporteros que ese día entregaban sus notas para el semanario.

La casa del matrimonio Febles estaba lejos de ser una oficina ideal. La sala, demasiado pequeña, era ocupada por una computadora de cuarta generación y un fax anacrónico. Ana, quien además de cocinar y limpiar era fotógrafa, editora y periodista, debía soportar a media docena de adultos hablando alto y discutiendo, pues casi nunca se ponían de acuerdo en temas políticos, económicos o deportivos. Además se bebían hasta dos termos de café y desbordaban los ceniceros de colillas de cigarros.

Pasado el mediodía, cuando los reporteros se marchaban, Ana limpiaba la casa. “Imagínate, la cama donde dormimos era el sofá. Ya perdí la cuenta de las quemaduras de colillas de cigarros en las sabanas”, contaba Torricela.

A pesar de las carencias materiales, y que en la acera de enfrente, a partir de noviembre de 2007, los servicios especiales acosaban a Primavera Digital, realizaron un trabajo informativo sobre la otra Cuba que el régimen pretende ignorar. Sin intermitencias. Y sin fondos desde el verano de 2014. Durante siete años patrocinadores suecos financiaron al primer semanario disidente en papel y digital editado íntegramente en La Habana. Pero en agosto de 2014 su sponsor decidió cerrar el grifo del subsidio utilizando el chantaje como arma de presión.

Febles, su director, y Luis Cino, vice director, no aceptaron la coacción. Desde entonces editaron el semanario por sus propios medios. Llegaron a publicar más de 500 de ediciones. La falta de dinero provocó la marcha de un número importante de periodistas independientes. En su mejor momento el periódico tuvo en la plantilla a más de 25 reporteros. Para 2020 apenas cuatro o cinco reporteros publicaban columnas de opinión política.

Primavera Digital, decano del periodismo independiente en Cuba, tuvo que cerrar. La principal causa no fue la represión, que siempre estuvo presente. La falta de fondos sentenció a muerte el periódico. También el exilio. Del manicomio ideológico castrista cada año escapaban, y continúan escapando, decenas de opositores, activistas y periodistas libres.

Juan González Febles es un patriota a prueba de bombas. Amante del rock y la libertad a partes iguales, le gustaba cerrar sus ojos y visualizar el escenario en una Cuba democrática. “Ya viene llegando, Iván, ten fe. La dictadura no tiene otro camino”, me comentaba en el verano de 2020 cuando fui a visitarlo. Estaba cada vez más demacrado. Comenzó a vender la ropa y los muebles para poder comer. Luego regaló su gato a un vecino. No quería que pasara hambre. En 2022, la mente de Juan González Febles comenzó a apagarse.

Como no reciben pensión -la primera medida activa de la dictadura contra los disidentes es expulsarlo de sus empleos-, cuando llegan a vejez los opodizotrd cubanos tienen que sobrevivir como pueden. Casi siempre del altruismo de sus amigos y allegados que le regalan un poco de comida, algo de dinero o un medicamento. Pero de la caridad no se puede vivir todo el tiempo. No es sostenible.

En 2025 la demencia senil ha consumido a Febles que ya no reconoce a sus antiguos colegas. Sumamente delgado se sienta en silencio durante horas en un desvencijado sillón. Ana, su esposa, también anciana, maltratada por la miseria y la mala alimentación, cuida de él. En un pulóver, sus amigos le mandaron a imprimir, en el dorso, el número telefónico, para que las personas llamen cada vez que Febles se va de la casa.

Héctor Julio Cedeño, 71 años, es un veterano activista que no lo pudo doblegar la feroz represión de la Seguridad del Estado. Para sobrevivir vende caramelos, paquetes de maní o cualquier otra cosa en los alrededores del Parque de la Fraternidad. Come una vez al día, poco y mal. El pasado 5 de febrero, frustrado por la miseria que genera el castrismo, en un trozo de cartón escribió a mano Abajo la dictadura.

En plena calle el anciano fue golpeado y reducido a la fuerza por efectivos policiales. Los transeúntes comenzaron a gritarles sicarios, abusadores y criminales a los agentes del orden. “Héctor prefiere estar preso o muerto antes de tener que sufrir tanta indigencia. No tiene miedo. Me dice que al menos en la prisión tiene garantizado algo para comer. Está muy mal de salud. Sin dinero, comida ni medicamentos vive de la ayuda de sus amigos”, dice un vecino.

Hace unos meses, mientras, caminaba por Primelles y Calzada del Cerro, me encontré al periodista independiente Pablo Marchan, andrajoso y sin dientes, hurgando sobras de comida en un depósito de basura. Nos sentamos en el parque Manila. Le compré comida y le regalé casi todo el dinero que llevaba en la cartera. Me contó que su familia lo botó de la casa después de la muerte de su madre. Al ser de los reporteros menos conocidos se quedó sin un medio donde publicar. Por su activismo político la dictadura no pudo conseguir empleo. La mala alimentación y el desamparo le pasaron factura. Comenzó a vivir en la calle.

Ahora mismo está ingresada en una sala de terapia intensiva del hospital Hermanos Ameijeiras la veterana opositora Martha Beatriz Roque Cabello, de 79 años. Está reportada de grave. En la década de 1990, Martha Beatriz, economista, el abogado René Gómez Manzano, el profesor Félix Bonne Carcassés y el ex ex piloto militar Vladimiro Roca Antúnez, junto a Arnaldo Ramos Lauzerique, apostaron por la democracia y las libertad políticas y económicas en Cuba y crearon el Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, con repercusión internacional.

En julio de 1997 dieron a conocer La Patria es de Todos. Por ese documento coherente e inclusivo recibieron de parte del gobierno de Fidel Castro violencia verbal y física. Martha, René, Félix y Vladimiro fueron juzgados y encarcelados. En la Primavera Negra de 2003, a prisión iría de nuevo Martha Beatriz, también Arnaldo Ramos. 22 años después, la destacada opositora es una anciana con una salud debilitada.

Vladimiro Roca, hijo del líder comunista Blas Roca, falleció en julio de 2023. Unos años antes, para superar las necesidades, vendió su casa en Nuevo Vedado, se compró un apartamento chapucero y guardó algo de dinero para comer. Roca fue piloto de Mig-15 en la fuerza aérea y trabajó en instituciones del Estado. Fidel Castro fue implacable con sus enemigos. A los que no fusiló, encarceló o desterró, los expulsó de empleos dignos y bien remunerados, negándoles una chequera de jubilación. Bonne, distinguido profesor universitario e intelectual de valía, falleció entre el olvido y las penurias. En un país normal, la asistencia social debería ayudar a todas las personas desamparadas, al margen de su ideología.

Pero en un sistema totalitario como el cubano, las cosas son diferentes. Por venganza y crueldad, les impide trabajar y no reciben pensiones ni ayudas monetarias. ¿Quién debe velar entonces por los opositores y periodistas independiente cuando se enferman o llegan a la vejez? Algunos sobreviven de ayudas enviadas por grupos anticastristas en el exterior. Hace un tiempo, en el exilio había un proyecto que cada dos meses enviaba medicamentos y alimentos a los disidentes más desvalidos. Pero por falta de financiación esa ayuda cerró.

Es penoso ver a destacados disidentes pedirle a un amigo en la diáspora que le recargue el teléfono móvil o le envié 20 dólares para comer o comprar medicinas. La mayoría de los opositores y periodistas sin mordazas que conozco viven en la pobreza. Los periodistas que escriben para sitios financiados por la USAID, la NED y otros programas federales, reciben un pago de 10 a 25 por artículo publicado. En un mes bueno, pueden ganar entre 150 y 200 dólares, una cantidad que a duras penas le sirve para capear la crisis multisistémica y la inflación. Los más conocidos quizás ganen algo más. Como muy pocos pueden publicar en la prensa comercial o tener canales en You Tube que les permita monetizar, deciden marchar al exilio.

La suspensión de la ayuda de USAID provocó una algarabía en la prensa estatal y activó las alarmas en la oposición y la prensa libre. Desde hace tiempo vengo abogando por un cambio de modelo para los que reciben fondos federales en Cuba. Al régimen le gusta vender el relato de que quienes reciben financiación de Estados Unidos, demuestran una supuesta conspiración e injerencia del ‘imperialismo yanqui’.

En el mundo actualm miles de organizaciones de la sociedad civil y la prensa reciben fondos públicos de otros países. La BBC, uno de los medios más respetados del mundo, recibía dinero de la USAID. Lo ideal sería que los medios de prensa independientes puedan trabajar en Cuba y optar por fondos estatales. Pero la dictadura prohíbe recibir fondos foráneos, aunque agencias federales de Estados Unidos han donado dinero para supuestas ONGs de la dictadura.

El problema no es recibir dinero. Es su manejo. Es indiscutible que la USAID era un auténtico monstruo burocrático que despilfarraba una parte de los 60 mil millones de dólares anualmente asignados. En el caso de Cuba, las organizaciones que en el exterior dicen representar la disidencia y la prensa independiente manejan los fondos sin transparencia. Una parte del dinero se gasta en salarios de los empleados y pagar locales de alquier, entre otras facturas. Desde siempre, lo que han recibido los opositores y los periodistas independienten han sido cifras menores.

En el futuro, eso debe cambiar. Para mantener una prensa independiente eficaz y con calidad desde Cuba no se necesitan millones de dólares. Con un presupuesto mínimo para sus gastos de trabajo y un pago decente por cada texto publicado, un periodista puede hace su labor de forma óptima. Sacando cuentas: los gastos de trabajo y los salarios alrededor de 30 reporteros, no superan los 110 mil dólares anuales.

Sin embargo, la USAID y otras agencias desembolsan millones destinados a la oposición y el periodismo independiente. Es legítimo que el gobierno de Estados Unidos quiera saber a dónde ha ido a parar ese dinero. El eslabón más débil de la cadena son los activistas y periodistas dentro de la Isla. La suspensión de esos fondos empobrecerá todavía más a la disidencia cubana. La dura realidad no va frenar el activismo demócrata. La mayoría llegó a la oposición por sus convicciones, no por dinero.


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domingo, 16 de febrero de 2025

¡Ahora sí tendremos soberanía alimentaria y construiremos el Socialismo!

Por Redacción CPEM.


Si hasta parece un viejito cieguito, el descarado este.

El vicepresidente cubano, Salvador Valdés Mesa, ha iluminado el camino hacia el futuro de la revolución tras una serie de revelaciones místicas durante su reciente visita a Pinar del Río. En su periplo por la Empresa Agroindustrial de Granos de Los Palacios, el alto dirigente castrista tuvo la epifanía del siglo: en Cuba se come arroz, señala Diario de Cuba. Y no solo eso, sino que el arroz es lo que manda en el plato, y los alimentos son quienes lo acompañan. ¡Tomen nota, chefs del mundo!

Como si se tratara de un descubrimiento científico que dejaría a Einstein mordiendo el polvo, Valdés Mesa proclamó que la necesidad de arroz debe ser el mayor estímulo para sembrarlo. Los campesinos presentes, curtidos por décadas de promesas incumplidas, apenas lograron disimular su asombro ante tamaña revelación. «¡Ahora sí lo logramos!», pareció escucharse entre las malas hierbas y los baches de los campos semiabandonados.

Pero las iluminaciones no pararon ahí. El dirigente castrista también descubrió que ni con 6.000 pesos se vive en Cuba. Quizá alguna hada madrina le sopló al oído lo que millones de cubanos llevan gritando hace años mientras estiran sus magras pensiones de 1.525 pesos o sus salarios que alcanzan para poco más que dos libras de arroz y un plátano con suerte.

Por supuesto, fiel a la tradición castrista, el vicepresidente evitó mencionar cómo las políticas del Gobierno han llevado al desplome del 90% en la producción de arroz durante la última década. Nada de asumir culpas. Aquí todo es cuestión de meterle corazón (y mucha fe) y esperar que los vietnamitas, a los que ya se les han cedido 308 hectáreas de tierra, logren lo que el socialismo autóctono nunca pudo, pero eso sí, con dignidad y soberanía.

Con la mirada firme en ese futuro de arroceras florecientes que quizás solo verá la generación de nuestros nietos, el pueblo cubano solo puede agradecer a este dirigente castrista por descubrir que el arroz es importante. ¡Ahora sí que se construye el socialismo! Eso sí, mientras llega el milagro vietnamita, la libra de arroz ya se cotiza a 300 pesos. Pero no importa: corazón y consignas es lo que sobra.

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lunes, 10 de febrero de 2025

El castrismo ya no puede ocultar la miseria en Cuba.

Por Orlando freire Santana.

Un hombre hurga en un basurero de La Habana.

Durante mucho tiempo la propaganda oficial cubana se esforzó por ocultar las muestras de indigencia y miseria que soportaban ciertas capas de la población de la Isla. Se decía que Cuba era un país socialista que protegía a todos los ciudadanos, y les ofrecía, al menos, lo necesario para vivir. Incluso hasta hace muy poco el gobernante Miguel Díaz-Canel Bermúdez se jactaba de que aquí no se dejaba a nadie abandonado. Sin embargo, la vida diaria se está encargando de que semejante embuste no pueda ser mantenido. 

El penúltimo día del año pasado, el periódico Tribuna de La Habana publicó el artículo “Niños, adolescentes, jóvenes: prioridad de cada cubano”, sobre dos situaciones que reflejan la terrible situación, dígase miseria, por la que atraviesan los niños cubanos. Se trata de un niño que vendía una bolsa de pan en el reparto Alamar, y de otros niños que, en las inmediaciones del habanero parque Maceo, y bajo un aguacero, les pedían limosnas a los choferes de autos que por allí pasaban.  

Claro, la autora del texto trata de exonerar de culpa a las autoridades, y responsabiliza a los padres de esos niños por la actitud de esos infantes. Ella concluye: “No permitamos que padres inescrupulosos distorsionen la obra de nuestra Revolución”.

En su versión impresa, apenas un día antes, el propio periódico dio cuenta de la celebración a finales de ese mes de un Pleno del Comité Provincial del Partido Comunista en La Habana, en el que, entre otras anomalías, se informa de la apreciable cantidad de jóvenes desvinculados de los estudios, y de las severas medidas aplicables a los padres que no envían a sus hijos a las escuelas, con lo que se da a entender que lo relatado por la periodista citada más arriba no constituye un hecho aislado. 

De igual manera, los comunistas habaneros hicieron un análisis crítico de las personas que se dedican a hurgar en los basureros y contenedores de basura que pululan en todas las esquinas de la ciudad, a los que acusan de ser propagadores de epidemias y enfermedades. También se refirieron a los cientos de mendigos -el régimen los llama “deambulantes”- que duermen en los portales, pidiendo dinero y comida por doquier. Algunos de ellos han sido recogidos luego de ser abandonados por sus familiares, quienes vendieron sus casas para poder emigrar. 

Así las cosas, la situación desesperante que también padecen las personas de más bajos ingresos, esas que el régimen califica como “vulnerables”, pero que en realidad ya están en la miseria, ha provocado que la cúpula del poder se pronuncie al respecto.  

En la reunión del Consejo de Ministros correspondiente al mes de diciembre, Díaz-Canel, al mencionar las prioridades de trabajo para este 2025, se refirió a la atención a los jubilados, y a quienes tienen pensiones y salarios mínimos. En ese sentido el heredero de los Castro apuntó: “Nosotros tenemos que ser capaces, aunque no sea totalmente, de empezar a mejorar la situación de los jubilados, que han entregado la vida por la Revolución, y hoy están en una situación muy compleja, e ir dando pasos que vayan atenuando esas situaciones”.

Sería conveniente saber si esa atención que anuncia el gobernante va a beneficiar a todos los jubilados y receptores de salarios mínimos, o se circunscribirá a los que el poder considera que “han entregado la vida por la Revolución”. 

De ser aplicable solo a los segundos, sería otra muestra del sesgo ideológico que el castrismo aplica en su política de seguridad social, así como la falsedad del discurso filantrópico con que acostumbra a encubrir su actuación. 

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viernes, 7 de febrero de 2025

El Museo de la Ciencia de Londres acusa a las figuras de Lego de ser "intolerantes con la comunidad LGTBI".

Por Laura Galdeano.

El Museo de Ciencias de Londres está en el centro de la polémica después de denunciar que las figuras de Lego son intolerantes con la comunidad LGBTI+. La institución ha creado un recorrido guiado titulado "Seeing Things Queerly" ("Mirando las cosas desde una perspectiva queer") en el que pone el foco en las comunidades, experiencias e identidades queer desde el punto de vista de la cultura y la ciencia. Es ahí donde señala, como recoge el diario británico The Telegraph, que los clásicos bloques perpetúan la idea de que "solo existen dos géneros".

En el documento asociado al citado itinerario, se explica que los bloques con los salientes se consideran "machos", mientras que la parte inferior de los ladrillos que contienen los agujeros para encajar las piezas serían "hembras". El proceso de unirlos se llama "acoplamiento". Estas denominaciones, según el museo, no hacen más que insistir en la existencia del genero masculino y femenino, despreciando cualquier otra opción. Añade que todo lo que quede fuera de este esquema es visto como "inusual" y señala, además, que la heteronormatividad "moldea la manera en que hablamos sobre ciencia, tecnología y el mundo en general".

Ya hay quien se ha pronunciado a este respecto, como Elon Musk, dueño de la red social X, que contestó con un emoticono de payaso a la noticia. The Telegraph recoge las declaraciones de Fiona McAnena, de la asociación Sex Matters que defiende la preservación de espacios basados en el sexo biológico : "A los niños que juegan con Lego no necesitan que les digan que hay gente que piensa que unir dos bloques es acoplarse. La gente espera estar informada cuando visita el Museo de la Ciencia, no que se les impongan afirmaciones dudosas basadas en una ideología de género".

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El mundo feliz de la cancelación.

Por Cristina Losada.

Emilia Pérez, o Karla Sofía Gascón. 

Dos noticias y, sobre todo, el lapso temporal entre ellas, dan cuenta de la estupidez reinante. El 23 de enero, los medios celebraban con vivas la nominación de Karla Sofía Gascón a los Oscar, dada su condición de trans. Hacia el 3 de febrero, los mismos medios que habían festejado que se consagrara lo trans en Hollywood, estaban arrojando a Gascón a las tinieblas exteriores por unos tuits que transgreden la censura imperante. La ovación al reconocimiento de lo trans, artificiosamente amplificada -cumplir con lo que ordena la corrección política excita el servilismo y se aplaude más ruidosamente- dio paso, en nada de tiempo, a la condena y al repudio de quien encarnaba el supuesto gran avance que se había ovacionado. La turba cambió el aplauso por el abucheo y lo hizo sin despeinarse. Como si antes de ponerse a abuchear no hubiera aplaudido hasta despellejarse las manos.

La internacional censora no hace excepciones. Una de las lecciones del episodio es que no te libra de sus garras ni la condición de trans, que es ahora mismo la más homenajeada y agasajada por el rebaño. El rebaño es dócil y no se hace preguntas. Nunca. Preguntas como la de que cómo es que un día estoy diciendo que Gascón es un faro que ilumina el nuevo mundo feliz que estamos haciendo entre todos, todas y todes, y al otro día estoy gritando como un descosido que Gascón peca de islamofobia, de racismo o de nazismo (del equipo de Elon Musk, seguro). La mente del rebaño se ha cerrado mucho y, como en cualquier grupo sectario, no deja que sus creencias se tambaleen. Si creía que un trans, por el hecho de serlo, es uno de los "buenos", uno más del rebaño, provisto de todas las actitudes que hay que tener, seguirá creyendo esa tontería, pese al descubrimiento de que Gascón era de los "malos". Dóciles e impermeables. Pero no dan pena. Es repulsiva la ciega crueldad con la que matan a quien adoraban.

Apenas se puede hablar de cine en los tiempos de la corrección, aunque no sólo por su causa, pero lo que queda, esa industria, es un campo minado que sólo se puede sortear siendo el siervo más siervo de "las pequeñas y malolientes ortodoxias" (Orwell) que exhiben los buenos y adecuados sentimientos. Un paso en falso y vas al infierno. No importa que seas buen actor, es lo de menos. Y en España, los siervos son más serviles. Como malos imitadores, caen en la sobreactuación. Así que a Gascón ya no lo quieren ver ni en los Goya. Sus "compañeros" no le dirigen la palabra. La editorial que le iba a publicar un libro cancela la publicación. Y Pedro Sánchez, que iba a recibirla, le hará la cobra. Siervos y cobardes. Es una suerte no tener nada que ver con gente así. Pero la "cultura de la cancelación" extiende su manto estupidizante más allá de las ciudadelas conquistadas. Cancela el pensamiento, cierra las mentes, proscribe la crítica y sabotea la inteligencia. En el mundo feliz de la cancelación, lo mejor es ser entrañablemente tonto y jubilosamente servil.

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jueves, 6 de febrero de 2025

En Cuba sí hay hambre.

Por Iván García.

Encima del buro de madera carcomida, el jefe de almacén de un restaurante estatal revisa la orden del día. Después, junto al cocinero se dirige a una vieja y oxidada báscula y comprueba el peso de los víveres a entregar. Cuando abre el frigorífico, un olor repugnante inunda la estancia. En un gancho cuelgan dos perniles de cerdo, cuatro cajas de picadillo MDM de pollo y dos bolsas de queso fundido.

Los sacos de arroz están llenos de gorgojos y el aceite para cocinar tiene un color oscuro tras haberse usado varias veces. Llamémosle Daniel, jefe de almacén. Con casi 40 años de experiencia en la empresa gastronómica, asegura que “tanto en los tiempos de vacas de gordas, como ahora de vacas flacas, siempre fue igual. Por falta de mantenimiento y los apagones, los equipos de frío de la mayoría de los establecimientos estatales o están rotos o funcionan con problemas. Supuestamente, los productos en mal estado se deben botar. Pero ningún administrador lo hace, pues tendríamos pérdidas”.

En una caldera de agua hirviendo colocan la carne de cerdo, le añaden vinagre y así pierde el mal olor. Las partes descompuestas del queso fundido lo separan con un cuchillo. “Cuando usted mete en el horno la pizza el queso se derrite y el mal olor desaparece”, afirma Daniel. El dulce de fruta bomba lo hacen con la cáscara y la masa de la fruta se la llevan a su casa. “Los productos en buen estado se venden por la izquierda o nos los quedamos para consumo propio”. Un dependiente gana 2,800 pesos al mes y un jefe de almacén 3,600 (entre 8 y 11 dólares según la cotización del mercado informal de divisas). Debido a los bajos salarios en el sector gastronómico estatal, los empleados hacen cualquier cosa que les permita obtener más dinero.

El robo es en cadena. “En los almacenes centrales de la empresa ya te entregan la factura con faltantes y los alimentos medio podridos o con fecha de caducidad vencida. Y no se te ocurra protestar. Lo que falta en la pesa es la ganancia de esos directivos. En el establecimiento que administro hago lo mismo. Le entrego menos cantidad al cocinero, lo que a su vez repercute en un menor gramaje que va recibir el cliente en su plato”, detalla Daniel.

La deficiente manipulación y adulteración de los alimentos es un procedimiento habitual en la gastronomía estatal. “Mientras más baja es la escala, peor es el facho (robo). Recomiendo no comer nada en un cafetín de barrio. Ya se han dado muchísimos casos de intoxicación alimentaria. También en restaurantes de lujo y en los hoteles se inventa. Uno nunca sabe que está comiendo o si la cerveza que toma no está mezclada con la que dejaron otros clientes. Mi consejo: vayan a comer a negocios particulares”, dice Daniel.

Con nostalgia recuerda que hace seis años, “mensualmente en gastronomía se ganaban miles de pesos. En un año te podías comprar una moto o un carro. Ahora el panorama es negro. El Estado apenas tiene víveres para entregarte, tenemos que comprarlos en la calle a precios altísimos y el margen de ganancia es ínfimo. Nadie va ir a un restaurante a comer poco, malo y caro. Comer cuatro personas te puede costar ocho mil pesos”.

El sector de la gastronomía estatal es un buen termómetro para medir el colapso alimenticio en el país. A partir de la llegada al poder del dictador Fidel Castro, en enero de 1959, alimentarse comenzó a ser un problema. En marzo de 1962, Castro implementó la libreta de racionamiento. A partir de esa fecham los cubanos comenzaron adquirir a precios subsidiados por el régimen cantidades limitadas de alimentos y artículos de aseo.

Rogelio, 83 años, jubilado, apunta que “la libreta ha ido adelgazando con el paso de los años. El modelo de planificación central ya no funciona. El Estado, que se abrogó el derecho de alimentar, vestir, calzar, educar y curar a todos los cubanos, no puede asumirlo. Y ha optado por el sálvese quien pueda. Los alimentos fueron desapareciendo misteriosamente. Hasta finales de la década de 1980, por la libreta te daban media libra de carne de res cada nueve días, luego se extendió a una cuota mensual y finalmente desapareció. También te daban pescado como merluza, sardina o jurel, congelado o enlatado. Pero con la llegada del Período Especial, Fidel vendió la flota pesquera como chatarra para obtener divisas. Cuando se cayó el campo socialista las cosas empeoraron».

«Con la libreta no ibas a comer todo el mes, pero te garantizaba lo básico para quince o veinte días. El resto se compraba por la calle o en el mercado negro. En los agromercados las viandas no eran tan caras. Y en una cafetería estatal podías comerte un pan con tortilla o una posta de pollo frito. Con la llegada de la revolución, los cubanos no volvimos a tener una alimentación variada y de calidad. Tuvimos que empezar a comer pequeñas raciones para alargar los víveres. Y la carne de res, el pescado y los mariscos se convirtieron en un lujo para la mayoría de las familia. No se comía lo adecuado, pero podías llenarte con pan, viandas hervidas o arroz y frijoles. El huevo era el salvavidas. Cualquiera podía comprar un cartón de 30 huevos. Ahora no, cuesta 3 mil pesos. Ya no hay cafeterís del Estado que oferten comida barata. La calidad era infame, pero los viejos podíamos matar el hambre con un pan con croqueta o una pizza. Ahora los precios han subido tanto que no está al alcance de un jubilado”, concluye Rogelio.

Cuando usted revisa los rubros agrícolas y de producción de alimentos observará que han caído a niveles de una nación en guerra. Todas las cosechas han descendido en los últimos seis años entre el 50 y 90 por ciento. En 2019, el plato nacional, una ración de arroz blanco, frijoles negros, carne de cerdo, ensalada de tomate, lechuga, pepino y col para una familia de cuatro personas te salía en 124 pesos: 4 pesos dos libras de arroz, 10 pesos una libra de frijoles negros, 75 pesos tres libras de carne de cerdo, 12 pesos dos libras de tomates, 5 pesos un mazo de lechuga, 8 pesos dos libras de pepinos y 10 pesos una col.

En estos momentos, almorzar o cenar el plato nacional no baja de 4 mil pesos, en dependencia de donde compres la carne de cerdo. En los agromercados estatales, una carne con exceso de grasa y huesos, la libra fluctúa entre 700 y 900 pesos. Si compras lomo de cerdo o pierna deshuesada importada de Estados Unidos, el kilogramo vale entre 2,200 y 2,500 pesos. De 200 a 300 pesos la libra de arroz; 300 pesos una libra de frijoles negros; entre 400 y 600 pesos dos libras de tomates; 50 pesos una lechuga; 200 o 300 pesos dos libras de pepinos y 250 pesos una col.

Shelly, ingeniera, madre de dos hijos, cuenta que hace seis o siete años, “los fines de semanas comíamos arroz, puerco asado, ensalada de estación, mariquitas o tostones y dulce de coco de postre. Y los días entre semana comíamos pollo dos veces por semana y a veces pescado. Aunque ya la carne de res, la leche y el jugo de naranja se habían convertido en un lujo, con el salario de 2,300 pesos de mi esposo y el mío de 1,500 pesos, teníamos garantizado desayuno, almuerzo y comida para los cuatro. Ahora, con su salario de 8 mil pesos y con los 6 mil pesos míos, solo podemos comer caliente una vez al día y los únicos que desayunan son los muchachos. No miento, mi marido y yo pasamos hambre”.

Carlos, sociólogo, considera que “la mayor parte de los cuatro millones de empleados que trabajan para el Estado devengan salarios mensuales que van desde los 2,100 pesos, el mínimo, 4,500 pesos el salario promedio hasta 18 mil pesos los más altos. Si la gente no roba en sus puestos de trabajo, tienen dos o más empleos o reciben remesas del exterior, se acuestan con hambre, porque para desayunar y comer dos veces al día, un cubano una necesita no menos de 30 mil pesos al mes, casi 100 dólares, y no te garantiza una alimentación balanceada. Si el gobierno quita la libreta de racionamiento, que actualmente solo distribuye 7 libras de arroz, 10 onzas de frijoles, 4 libras de azúcar y un panecit diario de 60 gramos, entre el 70 y el 80 por ciento de la gente tendría aun más difícil poder alimentarse. De acuerdo a estadísticas, el 90 por ciento de la población cubana es vulnerable”.

En julio de 2024, el informe titulado «El estado de los derechos sociales en Cuba», realizado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos revelaba que el 89% de la población en Cuba vivía en extrema pobreza, un incremento de un punto porcentual respecto al año anterior, lo que evidencia un deterioro contíuno en las condiciones de vida de los cubanos. Sin embargo, un estudio de la Organización de las Nacionad Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sobre el hambre en América Latina y el Caribe, correspondiente al período 2021-2023, indicaba que menos del 2,5% de la población cubana padecía de hambre.

Carlos, sociólogo habanero, opina que ese “informe a todas luces no es correcto. O está manipulado con intenciones políticas o simplemente fueron engañados por las estadísticas que publican las instituciones del gobierno cubano que no suelen reflejar la realidad” . En el estudio de la FAO se dice que los cubanos de la Isla comen mejor que los argentinos, mexicanos y colombianos. Y sitúa el nivel alimenticio de Cuba al mismo nivel de Chile, Uruguay y Costa Rica.

Heriberto, dueño de una finca rural ubicada en el municipio Alquizar, al suroeste de La Habana, afirma que la crisis de alimentos “es por culpa del gobierno. Hay tierra suficiente para producir suficiente comida al pueblo y exportar al extranjero. Solo tienen que quitarle el cepo a los guajiros, cerrar todas esas instituciones parásitas como el Ministerio de Agricultura y Acopio y privatizar la tierra”.

Para el economista Pedro Monreal, en Cuba existe un “serio problema con la propiedad y la gestión de la tierra”. El régimen es dueño del 80% de la tierra en la Isla y solo gestiona el 32% de las mismas. Pese a contar con esas capacidades, tiene menos rendimiento productivo que los campesinos privados quienes solo con el 20 por ciento de la tierra tienen mejores rendimientos agrícolas y producen el 70 por ciento de las hortalizas, granos y frutas.

Nicolás, dueño de una parcela de tierra en Artemisa, al oeste de La Habana, explica que “el déficit en las producciones agrícolas y la elaboración de alimentos es debido a que al gobierno le resulta más rentable importar comida que producirla en el país. GAESA, por ejemplo, invierte mil millones de dólares en comprar comida que luego vende en sus tiendas dolarizadas o se las vende a MIPYMES y otros negocios privados. Y esa inversión la recuperan con ganancias de 240%. Es decir, ganan 240 millones de dólares sin tener que comprar abonos, fertilizantes, regadíos ni tractores para producir alimentos que después por los bajos salarios, tienen que venderlos a precios subsidiados generando pérdidas millonarios que jamás recuperan. Todo lo demás es muela barata”.

Hugo, nutricionista, pone en duda ese informe de la FAO. “El gobierno cubano es experto en tupir a esas instituciones de la ONU. Por eso Trump quiere cortarles las finanzas. Son miles de burócratas que ganan sueldos altísimos y cuando viajan a naciones pobres o gobernadas por dictadores aceptan como verídico cualquier cosa que les digan o les den a leer. El papel aguanta lo que le pongan”.

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miércoles, 5 de febrero de 2025

La criminalidad de los régimenes comunistas.

Por Luis Zuñiga.

Propaganda en Cuba.

Un impresionante artículo, publicado por la BBC de Londres, se refiere a una forma de represión que usa el régimen comunista en China para doblegar a sus opositores y, paralelamente, para causar terror a la población: los abusos psiquiátricos.

Esa pieza periodista tiene como base una investigación que realizó la BBC con ciudadanos chinos que han denunciado que, debido a sus protestas u opiniones adversas al régimen comunista, han sido enviados forzadamente a hospitales psiquiátricos y obligados a tomar medicamentos psicotrópicos o han sido sometidos a descargas eléctricas en el cerebro (electroshocks).

En la investigación destacan varios casos: El de Zhang Junjie, de 17 años, un estudiante que protestó contra el gobierno en las afueras de la universidad. Pocos días después la policía lo llevó a un hospital donde lo amarraron a la cama y lo obligaron a tomar drogas antipsicóticas. Posteriormente le aplicaron electroshocks.

Junjie le relató a la BBC que la droga que le obligaron a tomar era Aripiprazole, usada para tratar la esquizofrenia y los desórdenes bipolares.

Otro caso en la investigación es el activista Jie Lijian que fue arrestado por participar en una protesta donde los trabajadores de una fábrica demandaban mejor salario. Lo interrogaron durante tres días y lo llevaron a un hospital psiquiátrico. Lijian dijo que lo obligaron a tomar medicamentos antipsicóticos y cuando rechazó tomarlos porque le atrofiaban el pensamiento, lo golpearon y le aplicaron electroshocks.

Lijien describió los electroshocks como causantes de un dolor atroz desde la cabeza hasta los pies. Sentía que su cuerpo no era el suyo. Relató que se desmayaba varias veces y sentía como que iba a morir. Lo mantuvieron en ese hospital 52 días.

La Asociación de Doctores en Medicina de China dice que el protocolo (procedimiento) para aplicar electroshocks a pacientes psiquiátricos se debe realizar bajo anestesia general. Los investigadores de la BBC encontraron que ese protocolo no se aplica a los opositores políticos. El registro hospitalario de esos pacientes políticos los identifica como “creadores de problemas”.

Los periodistas de la BBC se comunicaron con un grupo de periodistas independientes en China dedicados a documentar casos de abusos psiquiátricos contra disidentes y el grupo les reveló que, entre 2013 y 2017, ellos encontraron 200 casos de personas internadas a la fuerza en esos hospitales y sometidos a abusos psiquiátricos. El líder del grupo fue arrestado y condenado a prisión en 2017.

La importancia de esta investigación y reportaje periodístico es que trae a la luz pública, documentadamente, una faceta más de la malvada represión que realizan los regímenes comunistas contra quienes se les oponen, aunque sea de forma pacífica.

Un patrón que se repite.

Este tipo de crimen, en realidad una tortura que deja secuelas permanentes ha sido usado en todos los países donde han existido regímenes comunistas. En la extinta Unión Soviética lo denunció el destacado escritor y disidente Vladimir Bukovski que pasó doce años en las cárceles, Gulaq y hospitales psiquiátricos de su país. También lo han documentado numerosas instituciones profesionales y víctimas de esos abusos.

En Cuba, el régimen comunista ha usado los abusos psiquiátricos contra opositores políticos desde la década de 1960. El Dr. Carmelo Mesa Lago publicó, en 1991, una investigación sobre esos abusos: “The Politics of Psychiatry in Revolutionary Cuba” donde documentó por nombre decenas de casos. El Directorio Democrático Cubano también publicó un estudio sobre esos abusos en el 2008.

Uno de los casos más horribles de abuso psiquiátrico por causas políticas en Cuba es el de Eugenio de Sosa Chabau, un abogado, exdirector de un importante periódico cubano y amigo personal de John F. Kennedy desde que fueron compañeros de habitación en una universidad de Estados Unidos en su adolescencia. Eugenio fue internado en 1967 en la sala Carbó Serbiá del hospital psiquiátrico de La Habana, conocido como “Mazorra”, y sometido a innumerables electroshocks. Unas veces se los aplicaban en la cabeza y otras en los testículos. Su testimonio sobre esos abusos es desgarrante por la descripción de los horribles dolores que sufrió. Perdía el conocimiento constantemente y a continuación le lanzaban cubos de agua para que se despertara y entonces continuar con los electroshocks. Eugenio pasó 5 meses bajo esos abusos.

Otro caso indignante es el de Roberto Bahamonte Basot, un ingeniero que presentó su candidatura a la Asamblea del Poder Popular en Cuba (los disidentes políticos no pueden aspirar a ninguna posición en Cuba). Bahamonte pasó 40 días en Mazorra sometido a electroshocks y drogas psicotrópicas.

Leandro Hidalgo Pupo es un joven que estaba como fanático en el coliseo de la Ciudad Deportiva de La Habana donde se celebraba un campeonato mundial de boxeo amateur y tuvo la osadía de gritar ¡Abajo el comunismo! A Leandro lo llevaron a Mazorra y fue sometido también a esos monstruosos abusos.

El 1ro de mayo de 2018, Daniel Llorente, un taxista, se mezcló con un desfile del Día de los Trabajadores y levantando una bandera de Estados Unidos gritó: “Libertad para Todos”. La policía lo arrestó y golpeó violentamente. Llorente no era ningún disidente. Simplemente consideraba que Estados Unidos es el mayor defensor de los derechos humanos y por eso alzó esa bandera. Fue internado en Mazorra durante casi un año y abusado psiquiátricamente.

El abuso de poder en los regímenes comunistas es de tal magnitud que identifica a los que se le oponen como pacientes de “enajenación mental”.

Esta conducta criminal de los regímenes comunistas es necesario que la conozcan los pueblos inocentes que votan por comunistas en países democráticos para llevarlos al poder. Un criterio sorprendentemente generalizado entre las masas populares es “no me interesa la política”. Sin embargo, la política es la que rige la forma y calidad de vida que tendrán los ciudadanos en sus países.

Uno de los sistemas políticos que más tragedia le ha ocasionado al ser humano en la era moderna es el sistema comunista (en realidad, socialista o “socialismo real” como prefieren identificarlo los comunistas para no ser confundidos con los socialdemócratas que también se autocalifican de socialistas).

El sistema comunista se instauró por primera vez en Rusia en 1917 y su “política” resultó en la muerte de más de 21 millones de personas. Los campesinos y empresarios rusos que se opusieron a las confiscaciones de sus propiedades fueron ejecutados como lo fueron también los ciudadanos que rechazaron la eliminación de sus derechos y libertades fundamentales.

La historia de la Rusia comunista se repitió después en numerosos países con pérdidas de vidas proporcionales a su número de habitantes: China, 82 millones; Corea del Norte, 4.6 millones; Vietnam, 3.8 millones; Cambodia, 2.4 millones; Afganistán, 1.5 millones; Yugoslavia, 1.1 millones; y así sucesivamente hasta un total que el Libro Negro del Comunismo totaliza hasta el 2017 en unos 100 millones de víctimas.

La maldad intrínseca en la política del sistema comunista prioriza la eliminación física de quienes se les oponen confrontacionalmente. Pero al resto de los opositores les reservan otros métodos como: la expulsión de sus empleos o de sus escuelas, la marginalización social con acoso policial permanente, el encarcelamiento o el exilio forzoso.

La expulsión del empleo y la marginalización social condenan a esos opositores de conciencia a tener que vivir una vida de pobreza (más severa que la usual bajo ese sistema), pero los que son encarcelados tienen que vivir los horrores de las prisiones comunistas: golpizas frecuentes, insalubridad e insectos de todo tipo, hambre permanente, poca o ninguna atención médica y largos períodos aislamiento.

Pero un instrumento de destrucción contra los opositores de conciencia, que no es muy conocido, es el internamiento en hospitales psiquiátricos donde son sometidos a procedimientos que usan contra los desequilibrados mentales, pero que, aplicados a personas sanas, ocasionan trastornos que muchas veces son irreparables.

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domingo, 26 de enero de 2025

El castrismo refugia a criminales de todas las latitudes.

Por CubaNet.

Joanne Chesimard y William Morales, prófugos de la justicia estadounidense.

El régimen cubano ofrece protección a varios criminales prófugos de la justicia en la región, hecho que justifica la inclusión de la Isla en la lista de países que no cooperan con Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo.

Se estima que decenas de prófugos han sido acogidos por el castrismo en la Isla. Se trata, en la mayoría de los casos, de personas que han sido acusadas de delitos de secuestro, asesinato, y otras ofensas relacionadas con drogas.

Al respecto, en agosto de 2022 el ahora secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el senador Bob Menéndez presentaron ante el Senado de ese país una ley que exige al régimen cubano extradir a los terroristas y fugitivos.

Bajo el nombre de Ley de Justicia para los policías Werner Foerster y Frank Connor, la iniciativa bipartidista estableció como política oficial de Estados Unidos el requisito de extradición inmediata de todos los prófugos de la justicia que se encuentran en Cuba.

El objetivo de la ley es juzgar a los alrededor de 70 fugitivos de la justicia estadounidense que se mantienen en la isla caribeña bajo el amparo del régimen castrista, una lista en la que aparecen criminales ya condenados, como Joanne Chesimard (alias Assata Shakur) y William Morales, cuyos delitos causaron la muerte de los mencionados policías del estado de Nueva Jersey.

Chesimard está incluida en la lista de los terroristas más buscados por el FBI por asesinar a un agente estatal en Nueva Jersey en 1973. Junto a ella, el castrismo refugió a otros integrantes de las Panteras Negras acusados por el secuestro de aviones y asesinatos.

Por su parte, William “Guillermo” Morales, es uno de los responsables asociados con el trágico bombardeo de la taberna Fraunces, en Nueva York, que este fin de semana arribó a su 50 aniversario.

La explosión de la taberna Fraunces es considerada uno de los actos terroristas más violentos en la historia de la ciudad y formó parte de una serie de ataques extremistas que impactaron el país durante la década del 70.

La tragedia ocurrió el 24 de enero de 1975, cuando miembros de las FALN, un grupo nacionalista puertorriqueño, colocaron una bomba en la taberna, dejando unos cuatro fallecidos y cerca de 40 heridos.

Desde todas partes: un amplio historial.

En los últimos años, la Isla también albergó a varios líderes del grupo insurgente colombiano Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes permanecieron en La Habana tras el atentado del 2019 en Bogotá.

Es largo el historial del régimen apoyando a grupos terroristas. La Habana, en 1966, acogió la Conferencia Tricontinental, un cónclave que propugnaba la lucha armada y la creación en el Tercer Mundo de los “dos, tres, muchos Vietnam” de los que habló el Che Guevara antes de morir en su fallida aventura guerrillera de Bolivia.

En los años 60 y 70, los grupos guerrilleros latinoamericanos seguían las instrucciones que recibían desde La Habana, específicamente del Departamento América, un organismo de la Inteligencia cubana que dirigía el comandante Manuel Piñeiro (Barbarroja), encargado de la subversión en el continente.

No es un secreto que tupamaros, montoneros, sandinistas, miembros del Frente Farabundo Martí, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el citado ELN y otros grupos guerrilleros venían a Cuba a discutir estrategias, recibir entrenamiento militar y atención médica.

En 1979, en Nicaragua, militares cubanos, además de guerrilleros argentinos y chilenos que fueron entrenados en Cuba, participaron, junto al Frente Sandinista, en la ofensiva que derrocó a la dictadura de Somoza.

El apoyo cubano a la subversión violenta en Latinoamérica se mantuvo hasta bien entrados los años 80. Después, a partir de la creación del Foro de Sao Paulo y la llegada al poder en Venezuela de Hugo Chávez, la nueva estrategia fue la toma del poder por la vía electoral para luego minar las instituciones democráticas e instaurar el llamado “socialismo del siglo XXI”.

En contraste, ahora mismo, el régimen cubano considera injusta la decisión del gobierno norteamericano de volver a incluir a  Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

En Cuba acogieron cálidamente a integrantes del Frente de Liberación Nacional vietnamita, la Organización para la Liberación de Palestina, el ANC sudafricano, el PAIGC de Guinea y Cabo Verde, la South West Africa´s People Organization (SWAPO) namibia, el Frelimo, el Frente Polisario, el ZANU de Zimbabwe, etc.

Y también fueron acogidos varias decenas de miembros de la organización separatista vasca ETA, que en su guerra terrorista contra el Estado español cometió atroces atentados en los que murieron o resultaron heridos muchos civiles.

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Si llegaste a EE.UU. bajo CBP One o ‘parole’ humanitario, ¿puedes ser deportado?

Por CubaNet.

Un memorando interno obtenido por The New York Times, firmado el jueves por la noche por el jefe interino del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) reveló que la Administración de Donald Trump ha concedido a la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) poderes más amplios para deportar con rapidez a migrantes que ingresaron legalmente a Estados Unidos bajo programas de la era Biden como el parole humanitario y la aplicación CBP One. 

Mayron Gallardo, abogado de Gallardo Law Firm, especializado en asuntos migratorios, despejó dudas sobre estos temas y conversó con CubaNet sobre las nuevas medidas.

¿A quién podría afectar esta medida y qué tan confiable es esta información?

Esto es un memorando interno. Siempre ha existido dentro de las agencias. Envían un memorando interno simplemente para informarles a los oficiales cuáles son los poderes que tienen o cuáles leyes se han implementado nuevas o qué autoridad se les está dando. Este memorando les está explicando a todos los oficiales de ICE que revisen ciertos casos o que vayan revisando caso a caso y que apliquen su discreción.

Lo que está haciendo el DHS es que está llevando a su máximo exponente, digamos, el capítulo de Expedited Removal, deportación inmediata. Normalmente la deportación inmediata se está aplicando a las personas que entraban por la frontera, a las personas que llegaban por mar. Ahora se va a aplicar a personas que están en tierra dentro de Estados Unidos porque supuestamente la ley lo permite.

¿A quién van a aplicarle deportación inmediata?

Ellos están mirando a las personas que llevan menos de dos años en Estados Unidos, que entraban por CBP One, por parole humanitario y pueden estar sujetas a deportación inmediata. Personas que pasó más de un año y no han aplicado a asilo o no tienen ningún remedio migratorio y prácticamente se quedaron sin nada.

También enviaron a revisar caso a caso los paroles humanitarios que se dieron para determinar si hay alguna nueva evidencia o algo que haga que el DHS retire el parole a esas personas. Se refiere principalmente que el objetivo de esta administración son las personas que tienen crímenes, que entraron con parole humanitario, a quienes se los pueden quitar. Personas que han cometido delitos de cualquier tipo, son personas a las que les pueden retirar el parole de una forma u otra.

A las personas que no han regularizado su estatus puede cuestionárseles por qué no han hecho una aplicación que tenga un estatus dentro del país. Ellos lo van a revisar, simplemente están pidiendo a los oficiales de ICE que lo tomen en cuenta y revisen estos casos. No los están obligando, incluso el memorando les dice que por favor lo apliquen a su discreción, pero a la hora de aplicar su discreción es una decisión de “sí” o “no”, no es que sea “no” a todo.

Por eso digo que no debe crearse un pánico generalizado entre las personas, esto no es un procedimiento que van a hacer de la noche a la mañana, simplemente van a revisar los casos, van a ver quién está violando, quién no está violando la ley y a partir de ahí la agencia va a tomar sus determinaciones.

¿Alguien con residencia podría ser también víctima de una deportación?

Esto no es algo que vaya a afectar directamente a los cubanos que están en espera de ajustes de estatus. Su aplicación de ajustes de estatus está pendiente y tienen que esperar que esa aplicación sea adjudicada, positiva o negativamente, eso no es algo que los vaya a afectar.

En el caso de los cubanos que hayan entrado por parole, pero aún no han aplicado a la residencia porque tienen que esperar un año y un día, ¿cómo sabemos si tendrían un proceso abierto?

Las personas que entraron por CBP One no entraron a este país a aplicar Ley de Ajuste Cubano. Entraron pidiendo refugio y pidiendo asilo. Por lo tanto, usted tiene que llenar una aplicación de asilo. Los cubanos tienen la opción de Ley de Ajuste Cubano al año y un día, pero recuerden, hasta el año y un día no van a tener ese beneficio migratorio disponible. Por lo tanto, si tú estás en los 11 meses y te falta un mes y no has presentado nada, no eres elegible para la Ley de Ajuste. Y eso es claro, la ley lo dice. Tú vas a ser elegible al año y un día.

De alguna manera, si tienes corte de asilo antes del año, por favor, pon una aplicación de asilo, es algo que los va a ayudar, los va a proteger. Con todo lo que está pasando y las nuevas medidas, las nuevas órdenes ejecutivas, es aconsejable que las personas que entraron por CBP One que no han llegado al año, pongan su aplicación de asilo. El que tenga una petición familiar o que pueda poner una petición familiar, que la ponga, pongan los procesos a caminar.

Usen las herramientas que tienen para de alguna manera tener algo que los ate a este país. Hay muchas personas que llevan año y algo y no han hecho absolutamente nada porque están bajo el parole todavía. Pero ese parole se va a acabar y cuando se acabe vas a quedarte sin nada, desamparado totalmente bajo el sistema migratorio estadounidense.

Si alguien entró por CBP One y en una semana aplica para la residencia, no debe tener problemas pues tendrá algún proceso caminando. Quienes tengan una green card no deben temer, pues tienen estatus legal en el país.

Los cubanos que tienen I-220A simplemente van a continuar sus procesos de asilo delante de la corte de inmigración, no va a pasar absolutamente nada, todo va a seguir exactamente hasta como está el día de hoy.

Para postular a la Ley de Ajuste Cubano y demostrar que llevan un año en el país, pueden presentar todos los documentos que lo atestigüen, ya sean cartas que han llegado a casa, statement de banco, fotos que demuestren las fechas de alguna manera, declaraciones juradas de personas que digan bajo juramento, estampadas por notarios, que llevas cierta cantidad de tiempo dentro del país y que no has salido. Todo lo que demuestre que has estado físicamente en Estados Unidos funciona. Por ejemplo, una credencial de un gimnasio, una credencial de biblioteca; de preferencia, debería presentarse una evidencia por mes.

La aplicación de asilo es la I-589. Si usted no tiene corte de inmigración, esa aplicación se puede llenar online haciéndose una cuenta de USCIS, poniendo toda la información que se pide y toda la evidencia. Si está en corte de inmigración, tiene que descargar la aplicación de la página de USCIS. Debe llenarla, poner la evidencia que va a enviar y automáticamente hacerle una copia a la aplicación, ir a la corte de inmigración y entregar una copia en la corte y otra en el DHS y llevar una extra para que le pongan un cuño.

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Se derrumba parte del edificio del Instituto Superior de Diseño (ISDi) de La Habana.

Por CubaNet.

Una parte del edificio del Instituto Superior de Diseño (ISDi) de La Habana se derrumbó este viernes, según trascendió en redes sociales de vecinos y periodistas oficialistas cubanos.

El edificio colapsó y bloqueó la entrada de las casas de vecinos de la otrora Secundaria Básica William Soler.

De acuerdo con la información recabada, los bomberos acudieron al lugar y no se reportan víctimas a causa del desplome del inmueble.

Residentes en la zona de Belascoaín y Carlos III se han visto imposibilitados de salir de sus viviendas por la magnitud de los escombros caídos, que bloquean el acceso.

Ya el pasado año, en julio, una parte de la fachada afectada del edificio se había desplomado. Debido al derrumbe, las autoridades del ISDi prohibieron el acceso al edificio “hasta nuevo aviso” e indicaron que las semanas que restaban de clases, se desarrollarían de manera no presencial.

En marzo de 2022, las autoridades del ISDi habían anunciado el cierre de varias instalaciones docentes debido a “un complicado fallo arquitectónico”.

“La falta de un lugar físico no debe eclipsar nuestra voluntad creativa y de excelencia. No es una tarea fácil una nueva sede, pero estamos seguro que la tendremos”, publicó la propia institución en Facebook.

El Instituto Superior de Diseño (antiguo Instituto Superior de Diseño Industrial) se inauguró en 1984 en su sede actual, un edificio colonial construido en 1860.

Dicho inmueble fue originalmente un hotel militar y club de oficiales y solo poseía dos pisos. Entre 1874 y 1878, fue Escuela de Cadetes. Tras 1878, fue Asilo de Viudas y Huérfanos de los oficiales españoles muertos en la Guerra de los Diez Años.

Durante la Primera Ocupación Estadounidense de Cuba (1898-1902), el edificio fungió como sede del Estado Mayor de las tropas de ocupación. Desde 1913, fue sede de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia. 

Por su parte, el tercer piso del edificio se construyó en la década de 1930. Más adelante, en 1940, se convirtió en sede del Ministerio de Salubridad y Asistencia Social.

Entre 1965 y 1982, el edificio sirvió como sede de varias instituciones educativas. En 1982, se convierte en sede del Instituto Politécnico para el Diseño Industrial (IPDI) y, finalmente, el 28 de mayo de 1984, se constituyó como el Instituto Superior de Diseño Industrial. 

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