Si para el resto del mundo ha sido de interés la noticia de que el gobierno cubano ha acordado el cronograma para la unificación monetaria, para los venezolanos tal anuncio resulta especialmente contrastante y hasta chocante, sin dejar de desear el bien, lo mejor, al sufrido pueblo cubano.
Por allá, con la sinceración del valor de la moneda se intenta poner orden en un sistema que no ha hecho más que profundizar desigualdades, alimentar corruptelas y mantener la dependencia externa que ha caracterizado por más de medio siglo a la revolución. Por aquí, navegando hacia el “mar de la felicidad”, los timoneles de turno -más preocupados por mantener la mano en el timón que por el rumbo del barco- han logrado transformar la mayor bonanza petrolera de nuestra historia en una conjunción inaudita de vulnerabilidades, sea cual sea el indicador o índice que se elija.
Por allá, con la sinceración del valor de la moneda se intenta poner orden en un sistema que no ha hecho más que profundizar desigualdades, alimentar corruptelas y mantener la dependencia externa que ha caracterizado por más de medio siglo a la revolución. Por aquí, navegando hacia el “mar de la felicidad”, los timoneles de turno -más preocupados por mantener la mano en el timón que por el rumbo del barco- han logrado transformar la mayor bonanza petrolera de nuestra historia en una conjunción inaudita de vulnerabilidades, sea cual sea el indicador o índice que se elija.