martes, 11 de mayo de 2010

Pleito judicial pone en peligro los vuelos directos entre Estados Unidos y Cuba.

Por Gerardo Arreola.

Después de un crecimiento explosivo por la eliminación de restricciones dispuesta por el presidente Barack Obama, los viajes directos a Cuba de los isleños que viven en Estados Unidos están amenazados por un pleito judicial que podría suspenderlos, incluso contra la política de la Casa Blanca, dijo aquí un empresario turístico.

"Alarma no debe haber", porque todos los pasajeros que tengan boleto van a poder completar su viaje, explicó a La Jornada Francisco Aruca, de la agencia estadunidense de chárteres Marazul. Pero si el fallo judicial es adverso, los vuelos tendrán que cesar. Igual que cuando George W. Bush levantó barreras a las visitas familiares, "los cubanos no dejarán de venir a su país, pero lo harán por Cancún o Bahamas".

Veterano promotor de los vuelos entre los dos países, Aruca informó que las ocho empresas que trabajan la ruta acaban de recibir una compensación de 362 mil dólares del gobierno del estado de Florida al haber ganado otro litigio, en este caso contra una legislación local promovida por el representante republicano David Rivera, que el año pasado intentó restringir esos viajes.

La iniciativa fue aprobada por la legislatura estatal, pero más tarde la anuló un tribunal federal. Rivera "intentaba satisfacer la agenda de la ultraderecha cubana y lo que consiguió fue que Florida, que no tiene fondos ni para el presupuesto de educación, acabe pagando una compensación legal que les cuesta a todos los contribuyentes", añadió Aruca.

El nuevo pleito entró hace dos semanas en un tramo de definiciones, cuando un juez federal devolvió el caso al tribunal estatal de origen, en Florida. El fondo del asunto es la petición de una mujer de que se confisquen los pagos que las charteadoras hacen a la agencia cubana Havanatur, por derechos y servicios de aterrizaje.

Ana Margarita Martínez ganó en 2001 en Estados Unidos una demanda de daños por 27 millones de dólares contra La Habana, por haber estado casada con quien resultó ser el agente cubano Juan Pablo Roque, quien regresó a la isla subrepticiamente en 1996, sin que ella conociera antes esa identidad.

Martínez ya recibió parte de la suma que reclama y emprendió el juicio contra las empresas de viajes en febrero pasado. Fondos cubanos congelados en Estados Unidos desde los años 60 ya han sido entregados a demandantes en pleitos contra el gobierno de la isla.

Las empresas de viajes replicaron que su cliente es Havanatur y no las autoridades cubanas, por lo que no procede la requisa. En marzo el Departamento de Estado se presentó como parte interesada en el juicio y alegó que los vuelos a la isla son "de interés nacional" para Washington y su interrupción causaría "serios daños a la política hacia Cuba".

Los vuelos de Estados Unidos a Cuba aumentaron entre 150 y 200 por ciento en el primer trimestre respecto al mismo periodo de 2009, hasta llegar a cerca de 60 semanales, según reportes de Marazul. El año anterior vinieron a la isla 296 mil cubanos residentes en el exterior, de acuerdo con informes de la cancillería. Aruca estimó que las charteadoras pagan derechos a Havanatur por varios millones de dólares al mes.

Un tribunal estatal "está más influido por la política local", que en Miami está dominada por el anticastrismo, recordó Aruca. Si el fallo favorece a la demandante, los fondos quedarían congelados, Havanatur no podría cobrarlos y en consecuencia se interrumpirían los vuelos.

¿Qué opciones quedan para salvar los viajes? Aruca señaló que las empresas de vuelos privados defenderán su caso en el tribunal estatal y, además, es posible que la administración Obama vuelva a interesarse, ya sea con una apelación o con una orden judicial federal que impida la confiscación hasta que se resuelva el fondo del asunto.
Share:

0 comments:

Publicar un comentario