sábado, 8 de marzo de 2014

Hospitales, sálvese el que pueda.

Por Julio Cesar Álvarez.

Un aproximado de 50 mil pacientes anuales atrapa una infección en los hospitales cubanos. 16.500 podrían morir a causa de ella. Es más peligroso ingresar en un hospital que volar en un avión, asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Más de ocho millones de pacientes mueren de una infección grave cada año en todo el mundo vinculadas con la atención sanitaria, lo que aproximadamente significa una persona cada cuatro segundos. Cada año en Estados Unidos se contraen 1,7 millones de infecciones en el hospital, lo que lleva a 100 mil muertes. En Europa, 4,7 millones de infecciones intrahospitalarias causan 37 mil muertes, según la OMS.

Todos los años se publica en Cuba la baja cifra de mortalidad infantil en la isla, dato que deja bien parado al sistema de salud cubano. Sin embargo no se publican de igual forma las cifras de infectados, o de muertes causadas por las infecciones intrahospitalarias, un indicador que también mide la calidad de los servicios de salud.

cuba hospitalNo se considera eficiente un hospital que tiene una alta incidencia de infecciones adquiridas durante la estadía de los pacientes en él. A pesar de no contar con el dato oficial, el Dr. Rafael Nodarse Hernández, especialista de II grado en microbiología del Hospital Militar Central Dr. Luis Díaz Soto, en La Habana, afirmaba en la Revista Cubana de Medicina Militar, que en Cuba las infecciones intrahospitalarias afectaban aproximadamente a 50 000 personas cada año.

Esa afirmación parece encontrar validez en un estudio provincial de los Master en Ciencias Luis Eugenio Valdés García y Tania Leyva Miranda, del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Santiago de Cuba.

En un artículo titulado “Prevalencia de infecciones asociadas a la asistencia sanitaria en hospitales provinciales de Santiago de Cuba”, publicado por el sitio digital Infomed, los Master afirmaban: “La provincia Santiago de Cuba no escapa de esta situación y como promedio entre 2500 y 3000 personas de las que ingresan en unidades hospitalarias adquieren una infección asociada a su atención en estas unidades. Así, durante el 2011 se registraron 2717 episodios de este tipo para una tasa de incidencia de 2,4 por cada 100 egresos hospitalarios”.

Pero si se toma como referencia el 33 por ciento de mortalidad por infecciones intrahospitalarias que señala la Master en Ciencias en Epidemiología Ileana Frómeta Suárez, del Hospital Hermanos Ameijeiras, tendríamos una mortalidad anual de 16500 muertes.

Algunos médicos consultados consideran un poco elevada esa cifra, pero confiesan que no tienen idea de la cantidad de muertes causadas por las infecciones intrahospitalarias, ni la cifra de los que se infectan en sus propios hospitales.

Uno de los elementos que interviene en el surgimiento de las infecciones intrahospitalarias es, entre otros, el entorno hospitalario. La higiene es el talón de Aquiles de los hospitales cubanos. No sólo la higiene que atañe al instrumental médico y al personal sanitario, sino fundamentalmente la que se asocia a los locales de las instituciones sanitarias en donde convalecen los pacientes ingresados, principalmente aquellos con heridas producto de una cirugía o accidentes, quemaduras, etc..

Con mayor incidencia en el deterioro higiénico están aquellas instituciones de salud donde no se atienden dirigentes políticos o turistas. Con bastante frecuencia falta el agua en esos hospitales. Los familiares de los pacientes tienen que cargarla de los tanques habilitados para su recolección, en caso de que los haya.

Así descargan los baños, o bañan o lavan a sus familiares enfermos. En no pocas ocasiones son los propios familiares quienes limpian los locales dada la falta o negligencia del personal de limpieza. Productos claves escasean, como la ropa de cama para los pacientes, los guantes para el personal sanitario, y los instrumentos de limpieza para el hospital.

A la mala higiene de los locales se une el hecho de que las infecciones relacionadas con la atención sanitaria se producen principalmente a través de las manos de los trabajadores de la salud. Ellos son quienes trasmiten los gérmenes cuando tocan a los pacientes. También inciden en las infecciones las manos de los familiares, quienes muchas veces hacen de enfermeros improvisados como alternativa a la mala atención sanitaria.

Según un informe conjunto realizado en 2010 por la Sociedad Americana de Microbiología y el Instituto Americano de Limpieza, la probabilidad de lavado de manos es mayor en un baño público que en un hospital. Y si como señala la OMS, que el 60% de los profesionales de la salud incumple el requisito de lavarse las manos, se podrá tener una idea del por ciento de los familiares que lo incumple también, ya sea por falta de publicidad o porque no existe una cultura higiénica al respecto.

Con un cuadro higiénico tan desfavorable, como el que existe en nuestros hospitales, no sería exagerado afirmar que la infección intrahospitalaria es quizás uno de los problemas más serios de salud en los hospitales cubanos, a pesar de que el gobierno no hable de ello, y no emita cifras al respecto.
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