sábado, 5 de marzo de 2011

La actividad industria, en estado de completa crisis estructural.

Por Elías Amor.

Un reciente Informe de la Oficina Nacional de Estadística de Cuba, titulado "Industria manufacturera en Cuba: Indicadores seleccionados" proporciona datos muy lúgubres sobre la  evolución de este importante sector en la economía castrista.

La conclusión que cabe obtener de las principales cifras ofrecidas es que el sistema económico ideado por Fidel Castro, basado en la planificación burocrática y centralizada de la economía en ausencia de propiedad privada, ha sido especialmente negativo para la actividad industrial.

Así, entre 2003 y 2010, la participación de la producción industrial sobre el conjunto de la economía cubana, apenas ha aumentado unas décimas, pasando del 12,4% al 13,1%.

Señalar que estos porcentajes se sitúan a distancia muy destacada de lo que representa la industria en el conjunto de países de América Latina, alrededor de un 20% en promedio, y además, muestran un significativo estancamiento, que deja a la industria un papel marginal y poca capacidad para actuar como estímulo del crecimiento de la economía. De igual modo, el Informe permite contrastar otros datos. Así, mientras que el peso de la producción industrial en el conjunto de la economía se estanca en el período considerado, la participación del empleo de este sector en el total desciende de forma muy significativa, pasando del 13,2% en 2003 al 9,8% en 2010, lo que significa que un total de 114.600 cubanos y cubanas han dejado de trabajar en la industria en estos años.

A diferencia de lo que ocurre en otros países de un nivel de desarrollo similar, en los que la industria actúa como un motor eficaz de generación de puestos de trabajo, la economía castrista reduce el empleo industrial, en un claro ejemplo de lo desacertado de las políticas económicas aplicadas.

Esta tendencia a reducir el empleo en la industria llama poderosamente la atención si se tiene en cuenta que esta actividad ha visto mejorar su nivel de salarios relativos con respecto a la media de la economía, lo  que en un marco económico libre y competitivo actuaría como un estímulo para la atracción de nuevos empleados. Así, mientras que en 2003 la relación entre el salario en la industria y en el conjunto de la economía era prácticamente la unidad, en 2010, esa ratio había aumentado a 111, o lo que es lo mismo, en la industria se obtienen retribuciones un 11% por encima de la media de la economía. Entonces, ¿por qué se destruye empleo?

La pérdida de fuerza de la actividad industrial en la economía castrista, con independencia de que está motivada por el diseño absurdo del modelo de política económica, tiene varias explicaciones que se pueden observar con los datos del citado Informe estadístico. Primero, el estancamiento de las inversiones del sector industrial en el total de inversiones de la economía y su bajo nivel.

En ninguno de los años se ha superado el 10% del total, quedando en torno a un 7%. La prioridad otorgada por la planificación centralizada de la economía a otros sectores ha supuesto un lastre para la modernización de la actividad industrial, su mejora competitiva y su capacidad para innovar.

Segundo, el desplome del consumo de energía eléctrica en el sector industrial apunta a una drástica caída de la actividad. En este caso, los datos sólo cubren el período 2006 a 2010, pero el porcentaje de la energía en la industria sobre el total desciende del 10% al 8% en esos  años.

Menos consumo de electricidad en términos relativos no necesariamente está relacionado con una mayor eficiencia, sino con el abandono de la actividad de este sector, en el que la ausencia de empresa privada, limita su potencial de crecimiento.

Tercero, porque la caída ha sido prácticamente generalizada en todas las producciones (divisiones) de la industria cubana. El Informe muestra que de un total de 97 divisiones analizadas, en 56, el 58% del total, se registran descensos de la producción entre los años 2004 y 2006. Así, por ejemplo, en la división de alimentación, que representa por sí sola el 41,6% del total de la producción de la industria, de un total de 24 ramas de producción reseñadas en el Informe, en 17 se registran menores niveles en 2006 que en 2004, es decir, que se manifiestan caídas de la producción en el 71% de las ramas productivas estudiadas.

La industria cubana se hunde así en su capacidad productiva y se muestra incapaz de alimentar a la población, como consecuencia de la manifiesta desatención por parte de las autoridades, y ello obliga al régimen a importar alimentos pagándolos al contado a Estados Unidos. Más ineficiencia, imposible.

Otra división con un gran número de actividades, es la fabricación de productos químicos y otras sustancias, en la que en 9 ramas de actividad, de un total de 11 la producción total es inferior en 2010 a 2004. Esta división es fundamental para comprender por qué la economía cubana tiene una elevada dependencia del exterior para su mejora tecnológica y productiva. La consulta de los datos del Informe permite observar que la caída de la producción entre 2004 y 2010 afecta a producciones muy sensibles, directamente relacionadas con el nivel de vida de la población, ya no sólo en el caso expuesto de los alimentos, sino en calzado, todo tipo de neumáticos, muebles sanitarios o materiales de construcción para vivienda, entre otros.

Continuar con esta descripción es siempre lo mismo. La industria cubana es un ejemplo del resultado de la combinación desastrosa de la planificación burocrática centralizada y la ausencia de propiedad privada. Su actual estado deja muy poco que desear, y más que convertirse en un elemento de dinamismo para la economía, se convierte en un pesado lastre de ineficiencia y falta de competitividad, cuya solución es inviable en el marco de las reformas introducidas por Raúl Castro con los "Lineamientos".

Los datos del Informe están disponibles en la web de la Oficina Nacional de Estadística de Cuba, y en el siguiente enlace:

http://www.one.cu/publicaciones/04industria/industriasmanufactureras/industriasmanufactureras_dic10.pdf

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=31481
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