jueves, 8 de abril de 2021

¿Era Cuba un país atrasado antes de 1959?

Por CubaNet

Avenida 23 antes de 1959.

Por muchos años la propaganda comunista intentó mostrar a Cuba como un país de escaso desarrollo. El régimen castrista, para garantizar el éxito de su proyecto, aseguró -y todavía lo hace- que la Isla era un oasis latifundista donde las empresas estadounidenses saqueaban sin piedad las riquezas del país, dejando sin oportunidades a los cubanos.

Sin embargo, hechos y cifras anteriores a 1959 desmontan el mantra castrista y dejan en entredicho los logros alcanzados por la Revolución.

En 1958, La Habana era considerada una de las ciudades más modernas del mundo, un hecho reseñado por los diarios, revistas y televisoras más influyentes del mundo. Asimismo, la cercanía con Estados Unidos hizo posible la llegada a la capital cubana de varios de los principales avances de la ciencia y la técnica, fundamentalmente durante la primera mitad del siglo XX.

Salud Pública.

Desde hace décadas el régimen castrista asegura que Cuba es una potencia médica, con estándares de referencia a nivel mundial. Sin embargo,  antes de 1959 ya Cuba tenía un sólido sistema de salud pública que exhibía, entre otros logros, el índice de mortalidad era el más bajo de Latinoamérica.

Asimismo, registros de la época señalan que en 1934 el 75 % de todos los graduados universitarios egresaron de medicina.

Antes de 1959 había en la Isla 35 000 camas de hospitales, un promedio de una cama por cada 190 habitantes. La cifra excedía la meta de los países desarrollados de esa época, que era de 200 personas por cama de hospital.

Cuba promediaba además un médico por cada 980 habitantes, solo superada en América Latina por Argentina (uno por cada 760) y Uruguay (uno por cada 860).

Educación.

En Cuba, durante los siglos XIX y XX, descollaron grandes figuras y pedagogos que formaron un eficiente sistema de enseñanza y aprendizaje.

Cabe recordar que al triunfo de los rebeldes Cuba tenía tres universidades financiadas por el gobierno y otras tres de carácter privado. Se estima que la matrícula de las universidades bajo el control del gobierno superior a los 20 000 estudiantes.

Se contabilizaban además 900 escuelas privadas oficialmente reconocidas, incluyendo las tres universidades privadas, con una matrícula total que superaba los 100 000 estudiantes.

El sistema de educación pública en la Isla contaba con 25 000 maestros y el de la educación privada con 3 500. A mediados de la década del cincuenta, período que el castrismo ha intentado recrear con signos de oscurantismo, había 1 206 escuelas rurales y un sistema de bibliotecas móviles con un total de 179 738 volúmenes.

La tasa de analfabetismo de Cuba en 1958 era del 18 %, según datos recogidos en los archivos del Ministerio de Educación.

En 1958 Cuba fue además el país de América Latina con el mayor presupuesto dedicado a la educación (23% del total), seguido por Costa Rica (20%) y Guatemala y Chile, ambos con 16%.

Ferrocarril.

Desde la etapa de la colonia española Cuba fue pionera en el uso del ferrocarril, siendo el primer país de Latinoamérica y tercero del mundo -tras Inglaterra y Estados Unidos- en poseer un sistema ferroviario. El 19 de noviembre de 1837 fue inaugurado el primer tramo del ferrocarril entre La Habana y Güines.

Paradójicamente, en pleno siglo XXI, y pese a las magníficas condiciones geográficas de la Isla, el régimen cubano no ha logrado potenciar el transporte ferroviario, una industria mayormente dependiente de donaciones e inversión extranjera.

Avances científico-técnicos.

En el siglo XIX Cuba no solo fue el primer país de Iberoamérica en tener el ferrocarril, sino también sistema de alumbrado público de toda Iberoamérica, instalado en 1889.

Aunque muchos de las invenciones no fueron desarrolladas por cubanos, la posición e importancia de la Isla hizo que no pocas de estas se estrenarán o llegarán con rapidez a suelo patrio. Así, en 1877, se registra la primera demostración mundial de una industria movida por electricidad fue, suceso que tuvo a La Habana como escenario.

El tranvía L4 cubría la ruta entre Lawton y el Parque Central.

Los registros de inicios del siglo XX señalan que el primer tranvía que se conoció en América Latina circuló en La Habana en el año 1900, en lo que fue el surgimiento de un sistema de transporte urbano en el país. Cabe señalar que la capital conserva aún las huellas de los tranvías, que circularon por las calles hasta aproximadamente 1952.

La Habana también fue la primera ciudad del mundo en tener telefonía con discado directo, suceso registrado en 1906. Un año después se estrenaría en la capital el primer departamento de rayos X del continente.

Radio, Televisión y Cine.

Casi desde su surgimiento, los medios de difusión masiva tuvieron abundante espacio. Durante la primera mitad del siglo XX La Habana, principal ciudad del país, se llenó de radiocentros y emisoras locales, en muchos casos con infraestructura que todavía es explotada por las emisoras controladas por el castrismo.

Se estima que en 1928 Cuba tenía ya 61 emisoras de radio, 43 de ellas en La Habana. El país ocupaba el cuarto lugar del mundo, solo superado por potencias como Estados Unidos, la Unión Soviética y Canadá.

El 24 de octubre de 1950 la Unión Radio Televisión lanzó al aire la primera señal de televisión comercial en Cuba por el Canal 4. De esta forma, la Isla se convirtió en el segundo país del mundo en emitir una señal televisiva.

Radiocentro CMQ y Cine Rama, actuales ICRT y Cine Yara.

El cine también tuvo espacio importante en el país. Para finales de los años cincuenta La Habana era la ciudad del mundo con el mayor número de salas de cine (358), superando a otras grandes ciudades como New York y París, que ocupaban el segundo y tercer lugar, respectivamente.

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