martes, 26 de mayo de 2015

Los Pichy Boys trajinan a Elián González.

Por Esteban Fernández.

Verdaderamente eso no lo entiendo ¿Cómo es posible que un ser humano sea adoctrinado de tal forma que reniega de su madre que murió en el medio del mar para salvarlo a él? Y la culpa de esto no es solamente de este degeneradito y de la tiranía sino también de una  vil administración demócrata que lo envió a ese infierno en la tierra llamado Cuba. Sí, ya sé perfectamente que él no es más que una víctima, pero ¡que víctima más pesada! Porque lo cierto es que este tipejo se ha convertido en un hígado frío a las 12 de la noche.

Les juro que después de Fidel y Raúl y de la plana mayor del régimen este es el tipo más repugnante que pisa nuestra patria, porque desde hace mucho rato Elián González se ha convertido en un pedante amargado y amaestrado. Mira que tuvimos que discutir, que acalorarnos y que pelearnos defendiendo a ese inocente niño. De contra, tuvimos que soportar que cuanto come catibía hay en el mundo nos dijera que: “¡El muchachito debe estar con su padre!”

Y ahora me imagino que tendrán que reconocer su error, si es que les queda una gota de vergüenza. El niñito bueno, noble, inteligente, que hubiera tenido una magnífica educación en un país libre, que fuera un hombre de bien en la libertad, hoy lo han convertido en un títere, defensor de los genocidas hermanos Castro, que hasta le cuesta mucho trabajo esbozar una sonrisa.

Y usted sabe perfectamente lo que representa “ser castro- comunista” allí. Eso quiere decir que tiene que chivatear, enviar al vecino y hasta a un familiar cercano a la cárcel, y convertirse en una “máquina infernal” al servicio del sistema imperante en Cuba. Y en el caso particular de él abjurar de su progenitora.

Desde luego, desde hace más de tres años dije -casi puedo decir que “vaticiné”- que a pesar de lo adiestrado en que han convertido a Elián eso no quiere decir que  nunca más podrá llegar al exilio. Y creo que el tiempo me ha dado la razón porque ya hace varios días amenazó y dijo que le encantaría venir aquí. Y yo le agrego que él no hubiera sido capaz de decir eso sin haber recibido la orden de lanzar esa barrabasada como balón de ensayo a ver como reaccionamos nosotros.

En lo que a mí respecta les digo que me importa un bledo si viene o no viene. Para mí Elián es un cero a la izquierda. Es más, ni defecarnos en su madre podemos porque en primer lugar ella no se lo merece y -como les dije anteriormente- ya él se ha defecado bastante en ella.

Este mequetrefe sólo será un visitante del montón en este destierro cubano que cada día se llena más de hombres que no son “ni chicha ni limoná”. Es decir, que cuando Eliancito llegue aquí el día de mañana, ya no será el hombre correcto y decente que hubiera sido si se hubiera quedado en los Estados Unidos. No, de eso nada, lo que arribará será otro de los “hombres que no son ni de aquí ni de allá” preconizados por el “Che” Guevara. Sólo vendrá a forrajear y a intentar desunir más a sus compatriotas.

Usted los ve en todas partes del destierro, no son todos pero son muchos, gracias a ellos ya el exilio no es el mismo de antes. Usted los escucha en cualquier esquina diciendo cosas como: “¡Oh no, yo no vine aquí a trabajar”. Y sosteniendo estupideces como: “¿Por qué yo voy a vivir en un humilde apartamentito en Hialeah cuando mi primo, que vino aquí en el año 62, tiene tremenda mansión?”

Y la cosa más desagradable es cuando nos sueltan: “Yo vine para acá, pero A MÍ EN CUBA NO ME FALTABA NADA y vivía muy bien sin tener que pinchar”.

Lo tragicómico es cuando algunos tratan de hacernos creer que, porque nosotros vinimos antes, estamos en la OBLIGACIÓN de ayudarlos a no tener que trabajar. Yo no sé qué quieren ¿qué les regalemos una tremenda residencia de dos pisos en Beverly Hills o quieren vivir al lado de Gloria Estefan en Florida? O, sin hablar ni una papa de inglés, ni saber administrar un negocio, quieren que los nombren vicepresidentes de la Coca Cola. Y desde luego, que el trabajo en la fábrica de refrescos sea una “botella” porque NO QUIEREN TRABAJAR.

Pero bueno, este no es el caso con Elián porque con el que menos estamos en la obligación de ayudar es a este payasito porque bastante que nos rompimos el lomo y nos sacrificamos para salvarlo del comunismo. Comunismo que desde hace mucho rato él abraza.

Y lo más desastroso de los que no son “ni una cosa ni la otra, ni fu ni fa”, es que no barren el piso con el castrismo- como tampoco lo hará Elián- ni jamás tocan con limón al régimen asesino. No, de eso nada, son extremadamente parcos en su crítica. Critican más a los del EXILIO HISTÓRICO que a Fidel y a Raúl, y mucho menos censuran a los cederistas, guardafronteras y milicianos. No vienen aquí a combatir al desgobierno cubano, sino a juntar unos pesos para volver de visita a la Isla. Y por lo tanto, esperen eso mismo del niñito por el que echamos rodilla en tierra para mantenerlo viviendo en libertad y democracia.

Y prohibido olvidar que los principales responsables de esta canallada, los que pusieron a un inocente muchachito en las fauces de los tiburones castristas -miles de veces peores que los que devoraron a su madre- fueron Janet Reno y Eric Holder pero la suprema culpa recae sobre los bribones “Bonnie and Clyde Clinton”.

Share:

0 comments:

Publicar un comentario