lunes, 9 de septiembre de 2013

En el reino de la más rampante arbitrariedad.

Por Juan González Febles.

En Cuba se vive al arbitrio de las más rampantes arbitrariedades que nadie jamás haya concebido. Como no existe el derecho ni el estado de derecho, la policía que no es nacional y sí muy revolucionaria, se ha convertido en lo que proclamó en su momento el actual jefe de estado, "...es la representante del poder revolucionario en las calles".

Poder revolucionario, en cubano, significa arbitrariedad, voluntarismo e indefensión ciudadana total.

En la actualidad, un vecino revolucionario y con respaldo de la policía, -también revolucionaria- puede invadir un domicilio ajeno y apropiarse de este o de parte de este sin que ninguna autoridad intervenga en favor del afectado. Ya pasó y fue documentado en su momento por abogados independientes. Las cuestiones y litigios generados por situaciones vinculadas con viviendas, se hacen insoportablemente repetitivas. Es precisamente en el terreno de la vivienda, donde se corporiza con mayor vigor la corrupción que carcome a la sociedad cubana.

La policía Seguridad del Estado arrecia su represión política ciudadana y no existen derechos de asociación, reunión, expresión ni prensa. El pueblo de Cuba eligió libremente sus gobernantes en 1948: esa fue la última elección libre en Cuba. Hace sesenta y cinco años que en Cuba el pueblo no elige a sus gobernantes.

La represión contra Damas de Blanco y otras organizaciones políticas opositoras pacíficas, se intensifica y en este contexto vale destacar la extraterritorialidad del irrespeto al derecho de los cubanos.

Los cubanos que llegaron en busca de libertad a Bahamas, luego de ser maltratados, vejados y golpeados en el "Centro de Inmigración", van a ser repatriados a partir de un infame acuerdo, suscrito por infames, entre el gobierno de Bahamas y el régimen militar cubano. El gobierno de Nassau, luego de conversaciones secretas con las autoridades cubanas, pasó por alto la mediación de Panamá, quien ofreció asilo a los cubanos detenidos en Bahamas. De acuerdo con analistas cubanos que han preferido el anonimato por laborar en instituciones gubernamentales, el petro-soborno venezolano determinó en la comentada -por indecorosa- decisión tomada por el gobierno de Nassau.

Las golpizas propinadas por autoridades con uniforme o sin él, se convierten en pan de cada día. No solo se golpea y reprime disidentes pacíficos, sociedad civil contestataria, etc.; se reprime igualmente al pueblo de a pie. Se persigue a choferes de taxi por cuenta propia, acosados con multas por policías -corruptos en más de una ocasión-, a vendedores de aguacate, viandas, etc. Parece haber comenzado una -no anunciada- 'guerra contra todo el pueblo'.

Luego de haber suscrito compromisos con la iglesia católica, el gobierno español y gobiernos de Europa, organizaciones consagradas a velar por cumplimiento de normas internacionales de derechos humanos, civiles políticos, etc., el régimen militar mantiene bajo 'licencia extra-penal' a prisioneros de conciencia arrestados en la Primavera Negra de 2003 en lugar de amnistiarlos y liberarlos incondicionalmente, como se comprometió.

La Dama de Blanco Sonia Garro y su esposo Ramón Muñoz, permanecen en condición de detención arbitraria desde hace más de 17 meses. Durante este injusto encierro, han sido golpeados y vejados por las autoridades penitenciarias a cargo, sin que se vislumbre el final de tan injusta y anómala situación.

El extraño envenenamiento masivo con metanol de varias decenas de personas en zonas marginales de Marianao, La Lisa y otros espacios capitalinos, con más muertos de los declarados por los medios oficiales y las autoridades a cargo del caso, permanece como una historia verdaderamente mal contada. Fuentes alternativas -que prefirieron permanecer anónimas- aclararon que los tanques de metanol estuvieron convenientemente señalizados y llevaban muchísimo tiempo en este almacén. El alcohol, que de forma tradicional se comercializa ilícitamente -tanto como la bolita- es alcohol etílico. Nadie se explica la "confusión" en los tanques sustraídos y las dramáticas y fatales consecuencias que este desafortunado incidente trajo consigo. Repito, se trata de una historia que no está bien contada del todo.

Los tiempos son convulsos y confusos. Hoy se trataría de sobrevivir en medio del reino de las más rampantes arbitrariedades.
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