jueves, 5 de septiembre de 2013

Inversión extranjera hoy en Cuba.

Por Mauricio Claver-Carone.

Aquellos que abogan por establecer relaciones comerciales con Cuba tienden a pasar por alto la realidad económica y política que esto implica. A menudo señalan a los inversionistas europeos y canadienses y quieren hacer lucir que están “tomando la delantera” en las oportunidades en Cuba.

¿Cómo les va a estos inversionistas europeos y canadienses?

En el año 2000, había 400 empresas extranjeras operando en Cuba mediante “sociedades mixtas” minoritarias con el régimen de los Castro, que tristemente es el único vehículo legal permisible para que las compañías extranjeras inviertan en Cuba. Hoy, solo quedan 190.

Existe una buena razón para esto. Reutersreporta: “La nación comunista incumplió en hacer algunos pagos adeudados, de acuerdo a lo programado, a principios del 2008, y entonces congeló $1 billón en las cuentas de suplidores extranjeros al comienzo del 2009”.

Adicionalmente, durante este periodo, los ejecutivos de varias empresas extranjeras con extensas relaciones comerciales con el gobierno cubano fueron arrestados. Algunos de estos aun siguen encarcelados -sin cargos presentados.

Quiero enfatizar que todos estos no fueron inversionistas casuales. Estos fueron algunos de los mayores socios comerciales de Cuba, cada uno de ellos habiendo invertido cientos de millones, con acceso directo a los oficiales de más alto rango. Todas sus inversiones ahora han sido confiscadas.

De acuerdo a The Wealth of Nation, de Adam Smith, el comercio libre requiere derechos de propiedad y garantías legales como pre-condiciones. Si estos derechos no existen, entonces, no hay oportunidad real para el comercio porque el gobierno sencillamente puede quitar lo que quiera y cuando quiera -para su único beneficio.

¿Existen hoy derechos de propiedad y garantías legales en Cuba?

De acuerdo al Indice de Libertad Económica del 2013, una guía anual publicada por The Wall Street Journal, Cuba ocupa el número 176 de 177 países -delante de Corea del Norte Cuba es la economía menos libre del hemisferio occidental e internacionalmente ocupa un peor lugar que otros poco atractivos terrenos de inversión, incluyendo a Irán, Siria y Zimbabwe.

¿Qué papel pueden jugar los inversionistas extranjeros en las “reformas” raulistas?

Ninguno. A los inversionistas extranjeros en Cuba se les prohíbe negociar con ciudadanos privados. Los inversionistas solo pueden hacer negocios a través de “sociedades mixtas” con el gobierno cubano. La actual Constitución de Cuba claramente refleja que el comercio extranjero está estrictamente reservado para el Estado.

Los inversionistas extranjeros no pueden emplear, ni pagar a los trabajadores directamente. La agencia de empleos del gobierno cubano asigna a los trabajadores a las empresas extranjeras. Los inversionistas le pagan al gobierno en divisas y el gobierno cubano les paga a los trabajadores con indignos pesos sin valor. Las empresas extranjeras pagan al gobierno cubano US$10,000 anuales por cada trabajador, lo cual es una ganga para los inversionistas. Es aun una mejor ganga para el gobierno, que paga a los trabajadores US$25 mensuales en pesos y se guarda la diferencia. Esto es una violación de las normas laborables internacionales.

¿Quién es la contraparte de los inversionistas extranjeros en Cuba?

La empresa que suministra las riquezas de las fuerzas armadas, llamada GAESA, es la fuerza dominante de la economía cubana. Fundada por Raúl Castro en los años 1990, GAESA controla un vasto número de empresas, que van desde los hoteles turísticos de la isla, hasta las operaciones de las tiendas minoristas. En palabras simples: GAESA controla virtualmente cada transacción económica en Cuba.

En lo que respecta a Estados Unidos, a las empresas norteamericanas les está prohibido invertir en Cuba o a conducir transacciones comerciales, financieras o relacionadas con el turismo. Sin embargo, existe una excepción: La venta de productos agrícolas, medicinas o equipos médicos, los cuales fueron legalizados en base a pago en efectivo, por el Trade Sanctions Reform and Export Enhancement Act (TSREEA) del 2000.

La contraparte en Cuba de estas ventas agrícolas de Estados Unidos en Cuba es una empresa estatal llamada Alimport. Por tanto, hablar de “comercio con Cuba” es de hecho una falsa representación. “Comerciar con Cuba” no es comerciar con el pueblo o con actores que no son del Estado; porque solo a una empresa se le permite negociar con los exportadores norteamericanos para estos productos: y esa empresa se llama Alimport. Por tanto, debemos ser honestos y decir “comerciar con Alimport” o “comerciar con el gobierno cubano”.

¿Está su dinero seguro en Cuba?

Cuba sigue siendo uno de los mayores riesgos de crédito a nivel mundial. Con una deuda de $30.5 billones de dólares, Cuba ocupa el segundo lugar en la lista de los países deudores del Club de París.

Además, el gobierno cubano aun no ha pagado la compensación de aproximadamente US$8 billones que es el valor de las propiedades confiscadas a ciudadanos de Estados Unidos. Las propiedades incautadas por el gobierno cubano siguen siendo la más extensa expropiación ilegal sin compensación en la historia. Entre las demandas vigentes están las de empresas como Coca-Cola, Ford, Texaco, Chase Manhattan Bank.

En fin, podemos dejar que los hechos hablen por sí mismos.
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