domingo, 28 de julio de 2019

El fusilamiento de Tony de la Guardia y otros crímenes en nombre de la Revolución Cubana.

Por María Laura Avignolo.

En París, donde viven, Ileana de la Guardia y Jorge Massetti, su marido, hijo del “Comandante Segundo”, argentino y mano derecha del Che Guevara.

El funcionario de Fidel Castro fue uno de los fusilados en Cuba en 1989, acusados de traición a la patria. Su hija Ileana cuenta cómo se montaron el juicio, las confesiones y la traición.

Han pasado 30 años. Murieron fusilados al amanecer en la playa de Baracoa, en el oeste de La Habana, en el juicio más estalinista que recuerde la Revolución Cubana, en un proceso que un tribunal de la ONU declaró arbitrario desde el principio hasta el final. El coronel Tony de la Guardia, ex fundador de las tropas especiales cubanas, jefe de la unidad Moneda Convertible del Ministerio del Interior, que violaba el embargo norteamericano y Arnaldo Ochoa, general , héroe de la revolución cubana internacionalista, “el León de África” en la Guerra Fría, y sus dos más íntimos ayudantes. Patricio Ochoa, su hermano mellizo y general de inteligencia en África, fue condenado a 30 años de cárcel y hoy ha sido liberado. Es el único que vive en Cuba, en la vieja mansión familiar de Miramar. El resto de los De la Guardia emprendió, uno a uno, el exilio a Estados Unidos.

El régimen acusó al incondicional Tony de “tráfico de drogas y traición a la patria” , luego de que Fidel Castro los visitó en la cárcel para pedir que se autoinculparan, “todo quedaría en familia”. El mismo cargo para el general Ornaldo Ochoa, a quien los cubanos de a pie, honraban en los barrios pobres de La Habana como “8A”, escrito con carbón, en un símbolo de resistencia tras su ejecución. Nunca les dijo que terminarían fusilados, sin derecho a la defensa, en un juicio ejemplificador, que fue difundido por la televisión cubana.

Ileana De la Guardia es una neuropsicóloga que se formó en Cuba, revalidó sus estudios en Francia y vive en París. Es la hija de Tony, la sobrina de Patricio y la única que habla de toda una familia. Junto a su marido, Jorge Massetti, el hijo del “Comandante Segundo”, argentino y mano derecha del Che Guevara, desaparecido en las selvas de Orán en Salta, no quieren ser llamados “los hijos de la revolución “ sino “las víctimas de la Revolución Cubana”. Crecieron como parte de la Nomenklatura en la isla: ella, como hija de una familia burguesa que adhirió a la revolución. Él, como un huérfano de un revolucionario, al que formó el régimen para seguir los pasos de su padre como guerrillero internacionalista. Después conocieron su brutalidad, su persecución y su versión perversa de la historia para consolidar el mito de los Castro, sus fundadores, y sus herederos. Ileana de la Guardia y Jorge Masseti conversaron en París con Ñ para evocar su tragedia, su búsqueda de justicia y los detalles de una historia, que transformó sus vidas y su destino.

Ileana con su papá, en 1985. Hoy es neuropsicóloga y la única familiar que defiende a De la Guardia.
Ileana con su papá, en 1985. Hoy es neuropsicóloga y la única familiar que defiende a De la Guardia.

- ¿Cómo te sentís vos, 30 años después, frente a esta tragedia que le ocurrió a toda la familia?

- La realidad es que cada aniversario de la muerte de mi papá por fusilamiento siempre para mí es un momento muy triste. Los 30 años que han pasado me parecen increíbles porque para mí no ha pasado mucho tiempo. He vivido en el exilio, siempre pensando que algún día , en uno de los aniversarios de la muerte de mi papá, podría ir a Cuba, a ponerle flores a donde está. Y lo más triste es que nunca el régimen ha aceptado que lo que hicieron fue un asesinato y que tendrían que pedirle en algún momento disculpas a la familia.

- ¿Creías que muerto Fidel, podría haber un cambio de actitud?

- Yo esperaba que, a lo mejor después de la muerte de Fidel, Raúl - con los cambios-  hubiese ido un poquito más lejos. Pero no tuve nunca muchas esperanzas ni expectativas de que Raúl dijera que se equivocaron.

- ¿Cómo fueron tus intentos de limpiar el nombre de tu papá, que fue fusilado por cargos graves: acusaciones de narcotráfico, de traición a la patria?

- Desde que salí de Cuba - incluso cuando trataba de protestar y de pedir cuando pasó el juicio, de que no lo fusilaran diciendo que era injusto-  sentí como una necesidad importante limpiar su memoria. Mostrar lo que el régimen había querido ensuciar: la imagen de él y de los demás con este proceso. Nosotros teníamos deber de aclararlo y de darle justicia. La justicia que no tuvo en Cuba, ni siquiera muerto. Lo primero más importante para mí fue poder hablar con la prensa . Ir al sector de Naciones Unidas que se encarga de los procesos arbitrarios.Era muy importante que una institución internacional, reconociera que ese proceso fue injusto e ilegal, desde el primer momento y hasta el final. Porque el proceso no respetó siquiera las leyes cubanas. Lo conseguí.

- ¿Por qué tu papá aceptó auto inculparse en ese juicio que la TV cubana publicitó?

- Se montó el juicio. La negociación con los que estaban presos era que aceptaran lo que les estaban pidiendo que dijeran. “Si ustedes aceptan lo que nosotros les estamos pidiendo, no los vamos a fusilar”, les aseguraron.

- ¿Quién le dijo eso?

- A mi padre, por lo que yo supe, el mismo Fidel. Lo visitó la noche anterior.

- ¿El vio a Fidel antes de morir? ¿Él le pidió ahí que se autoinculpara y nunca le dijo que lo iba a fusilar?

- Sí. “Y todo va a quedar en familia”, le dijo.

- ¿Cuál era exactamente el rol de tu papá en la revolución cubana y en el Ministerio del Interior?

Fidel habría visitado a De la Guardia en la cárcel para que se inculpara: “Todo quedará en familia”.
Fidel habría visitado a De la Guardia en la cárcel para que se inculpara: “Todo quedará en familia”.

- Lo más importante de su carrera, al inicio, es la creación de las tropas especiales, con mi tío Patricio.Eran mellizos. La misión de ellos era formar personas que muchas veces iban a la guerrilla. Después estaba la protección en lugares delicados de Fidel Castro. Luego, el apoyo logístico a los grupos guerrilleros de América Latina, que podía ser por mar, por tierra, infiltración de personas de estos países, cuando estaba la dictadura en Argentina o en Chile, o en la guerra en Nicaragua. Eran misiones en el exterior.

- ¿Cómo llega al departamento de Moneda Convertible del Ministerio del Interior?

- Al final de su carrera. Su trabajo empieza a ser violar el embargo americano. El objetivo era sacar de los Estados Unidos material de alta tecnología: ordenadores, equipos médicos. Los primeros equipo para resonancias magnéticas (IRM), fue mi papá quien los sacó de Estados Unidos porque ni siquiera las empresas no americanas tenían derecho a vendérselos a Cuba. Mi papá preparó la operación para sacar todo esto. De ahí la creación del Departamento MC (Moneda Convertible). Es aquí que MC empieza a tener contacto con cubanos americanos, que están en Estados Unidos radicados y que, supuestamente, son los que están en contacto con traficantes de América Latina. Porque sacar equipos de este nivel de complejidad, no podía hacerse por comercio legal. Era imposible que aceptaran una operación así. Los únicos que tomaban riesgos para algo así eran personas que ya estaban dentro del tráfico ilegal. La tecnología que estaba prohibido venderle a Cuba por el embargo americano, era comprada dentro de EE.UU y llevada por lancheros, de Miami a Cuba. Y esos lancheros se dedicaban a todo y eran lancheros que me imagino que después iban para América Latina. Tenían un barco y estaban en contacto quizá con personas que tenían actividades ilegales, que ya eran parte de una red y hacían el transporte de estos equipos. Después, si ellos tuvieron contacto con narcotraficantes en otro lugar, es posible. Pero lo que pasa es que la DEA detecta que hay un tráfico que pasa por las aguas territoriales a través de estos lancheros. Pero estos lancheros pasaban por aguas cercanas al límite internacional para descargar el material sacado de los EE.UU.

- ¿A tu papá lo acusan de algo que que no hizo o que hizo a pedido de Fidel Castro o del partido?

- Habría que preguntárselo a él y no podemos. Pienso que seguro lo hizo a pedido de Fidel, de Raúl y del ministro del interior, José Abrantes. ¡No a pedido, ordenado! Porque ese es el tema: cuando eres militar, tú no puedes decir que no. Y hasta qué punto ellos decían: “Estamos cansados que nos estén dando órdenes, de cosas que no queremos hacer. Vámonos de aquí”. En el círculo más cercano de familia y amigos lo decían.

- ¿Las críticas al régimen cuándo empezaron?

- Empezó en los ochenta: 85, 86, cuando la perestroika empieza y evoluciona en Rusia.

- Y el general Ochoa, el héroe de la revolución, era el que iba más a fondo.

- Más a fondo e incluso más ofensivo. Ya al final , cuando hablaba de Fidel, decía: “el loco ese”. Dijo: “estos dos llevan mandando gente a morir desde hace 30 años. Están ocupando el poder y llevándose el dinero”.

- Jorge Masseti: Dijo frente a nosotros: “A los viejos combatientes nos tienen a todos abandonados. Estos dos llevan tantos años mandando gente a matar”.

- Fidel quería eliminar testigos que lo podían imputar, como el caso de Tony. ¿Había más gente en Cuba que sabía de todas estas operaciones especiales?

- Masetti: Por supuesto. Mucha gente que hizo operaciones que no tenía nada que ver con Tony de la Guardia. Me refiero a Manuel Piñeiro, al propio Ministro del Interior José Abrantes, Aldo Santamaría, de la Marina de Guerra cubana, y los que no sabemos. Hay operaciones de narcotráfico en Cuba mucho antes de que se cree el Departamento MC. Antes de que Antonio empiece a participar en operaciones comerciales ilegales, ya está contando el tráfico de drogas.

- Ileana,¿ el proceso a tu padre y a todos fue un simulacro?

- Sí, completamente. Un proceso donde los acusados son detenidos el 13 de junio; durante casi 15 días, no ven abogados y la familia sabe que hay un juicio la noche anterior. El día del juicio , la familia va a preguntar dónde están los abogados. Vamos a ver a los abogados de oficio, que te dicen: “No, yo no he tenido tiempo de leer el expediente” y el otro te dice: “No, yo no quiero defenderlo, lo voy a hacer porque la revolución me lo pide”. Después ellos se autoinculpan, los abogados no los defienden. Y luego, cuando dan la sentencia, ni la familia ni los condenados, tienen derecho a apelar. Los abogados eran oficiales del Ministerio del Interior, no eran civiles. Una semana después, ya están fusilados. Desde el arresto, que es un 12 de junio a la noche, hasta que son fusilados, pasa solamente hasta el 13 de julio. Arresto, investigación judicial, proceso y ejecución. Nunca visto.

- ¿Y el objetivo?

- Masseti: Fidel se quitó dos problemas de encima. Por un lado , tenía mucho miedo por la implicación del tema del narcotráfico. Y él sabía que esto podía ser motivo de invasión norteamericana. Y por otro lado, se quita de encima dos opositores potenciales dentro del propio régimen, que además son dos de sus mejores guerreros.

- ¿El que había estado imputado por la DEA era el ministro del interior José Abrantes?

- Massetti: Sí. Abrantes, también Ravello, Aldo Santa María, que era el jefe de la Marina de Guerra. Abrantes era la mano derecha de Fidel. Y a los pocos meses, muere de manera muy oportuna en la cárcel. Le provocaron un infarto.

- ¿Ustedes creen que había un golpe de estado en marcha o los Castro tenían un golpe de estado, tanto de parte de Ochoa como de Patricio?

- Massetti: Información de eso yo no tengo. Incluso tampoco lo creo.Fidel no se adelanta al golpe sino a que se genere un cambio de opinión. El caso fue un mensaje. Primero a todas las fuerzas armadas y al Ministerio del Interior: “Si yo fusiló a esta gente , aquí nadie está a salvo”.

- ¿Tony, tu papá, fue el que llevó el dinero de los Montoneros a Ginebra?

- Sí, junto con Max Marambio.

- ¿Quién era Max Marambio y cómo fue?

- Masseti: Max Marambio era coronel de la seguridad cubana. Había sido chileno, del grupo de apoyo del presidente Allende, escolta. Un tipo formado en Cuba, que se hizo millonario gracias a la familia Castro. Actualmente no puede entrar a Cuba. Pero él, junto con Max Marambio, fueron los que lavaron parte del dinero en Suiza. No todo. Parte del dinero.

- ¿Hay una nueva generación del régimen que se va a perpetuar en el poder en Cuba? ¿ Mariela Castro, Miguel Díaz-Canel, el actual presidente, Alejandro Castró Espín, el hijo de Raúl, López Callejas, el yerno?

- Sí, ellos son los que están dirigiendo el país. Se han dado cuenta de que para dirigir el país y ser ellos los que siguen en el poder, tienen que aplicar la política de Fidel Castro y de Raúl. La diferencia es que los otros te vendían el cuento de la revolución, el socialismo, la igualdad. Estos herederos son el poder despótico.

- Ustedes son dos hijos de la revolución.

- Masseti: Yo soy hijo de mi papá y mi mamá. Yo no soy hijo de la revolución.

- Ileana: Ni yo tampoco. No soy hija de la revolución. Cuando era chiquitita, me creía el cuento: “Brindemos por el comunismo, seremos como el Che”. Con lo que ha pasado, hoy tendríamos que descubrir que fuimos hijos de una contrarrevolución. Porque un sistema que dejó a un país en ese estado, que todavía le digan revolucionario... Yo pienso que es todo lo contrario.
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