sábado, 12 de diciembre de 2020

“La empresa privada es la que más va a sufrir la devaluación del peso cubano.”

El economista cubano y colaborador de CubaNet Elías Amor conversó en entrevista exclusiva con nuestro medio sobre el impacto y los cambios que puede generar en la economía de la Isla y la población la llamada Tarea de Ordenamiento, y la devaluación del peso cubano que viene aparejada con esta, la cual el régimen de la Isla pretende poner en marcha el 1 de enero de 2021.“Creo que no se ha elegido el momento más adecuado para la operación económica que plantea el régimen, pues entraña riesgos como dijo el propio Díaz-Canel. La economía cubana este año, según la CEPAL, porque el gobierno aún no ha dado estadísticas, va a registrar una caída del PIB del 8%, uno de los más elevados de América Latina y el Caribe, esa caída significa que la economía produce menos, y si la economía produce menos y la demanda no baja, llega la inflación”.

Amor asegura que es tanta la información que han publicado en la Gaceta Oficial que se necesitarán de algunos meses para desmembrarla y escrutar los cambios que comenzarán a verse. “Sabíamos que el gobierno quería eliminar la circulación de la moneda ficticia creada en los 90 cuando el periodo especial, y que fue dejando morir poco a poco porque se adoptaron una serie de medidas tendentes a quitarle fuerza a esa moneda que precisamente surgió para evitar el dolor de que en pleno período especial se convirtiera en la moneda de curso en Cuba”.

Según el economista, radicado en España, la medida más importante y que mayor impacto tendrá será la devaluación del peso cubano, “que hay que verla desde una doble perspectiva, porque el gobierno ha devaluado el peso de una manera importante solo para las empresas estatales, que hasta ahora tenían sus cuentas y sus operaciones en un concepto llamado moneda total, que identificaba al peso cubano con el dólar y con el CUC, algo que es inaudito y solo demostraba que la economía cubana no estaba bien representada”.

“En este sector el nuevo tipo de cambio ha pasado de ser 1 = 1 a 1 = 24, es decir, ha habido una devaluación altísima que a las empresas estatales les va a provocar cambios muy importantes, pero para el resto de la población el nuevo cambio solo reproduce el mismo esquema que había con el CUC”.

En este sentido, asegura que la empresa privada es la que mayor afectación va a sufrir, pues las importaciones van a ser más caras, y sus costos de producción se van a incrementar, entonces, dice, “o trasladas los precios de costes a los de venta al público, lo cual genera inflación, o no trasladas el incremento de costes, con lo cual pierdes dinero, y eso no es bueno, porque un negocio privado no recibe subsidios, tiene que vivir de los beneficios que crea”.

Por su parte, las empresas estatales no lo van a pasar mal, “van a encontrarse de pronto con que, de vender y producir a 1 = 1, ahora lo harán a 1 = 24. Eso significa que las empresas estatales van a tener mayor capacidad para exportar; es verdad que lo que traen del exterior les va a costar más dinero, pues les va a pasar igual que a los pequeños propietarios”.

“La empresa estatal, que hasta ahora opera de manera ineficiente, se vuelca al mercado interno, y precisa subsidios, si coloca una parte de su producción en el extranjero puede obtener divisas, las cuales puede transformar en más pesos cubanos. Ahí tendríamos a un sector claramente beneficiado”.

Para Elías Amor, otro sector beneficiado será el hotelero de las empresas de los militares y el ejército, “todo lo que tenga que ver con la esfera externa de la economía cubana. Ese sector se va a ver muy beneficiado con la devaluación del peso cubano, que es un efecto asimétrico que beneficia más al sector empresarial que al social”.

Con respecto a los adultos mayores y el régimen de Seguridad Social, el economista señala que, si bien es una buena medida retirar los subsidios a las empresas, las personas más vulnerables se verán afectadas más temprano que tarde.

“En principio el gobierno ha anunciado que va a eliminar los subsidios que actualmente se dirigen a las empresas, y es que desde que el gobierno comunista creó la libreta de abastecimiento tuvo que subvencionar la producción y los precios de determinadas empresas, para que los productos salieran baratos y se pudieran comprar por la población. Ese subsidio es uno de los desastres de la economía cubana, que no es otra cosa que interferir el mecanismo libre del mercado oferta y demanda. Ahora van a quitar los subsidios a las empresas, y esa es una buena medida, pero que las empresas vendan a los precios reales que se obtienen de unos costes elevados, provocados por una ineficiencia arrastrada durante décadas, implica que habrá mucha gente que no podrá comprar esos productos”, afirmó.

“Ahora dicen que los subsidios se los van a dar a los individuos más vulnerables, política que si se ejecuta correctamente no es mala, pero el gobierno comunista no tiene una trayectoria de eficacia en el desempeño de políticas económicas, así que es posible que esos subsidios a las personas acaben generando mayores volúmenes de consumo de lo que el mercado estaría en condiciones de demandar, y eso genera un fenómeno muy malo en la economía que es la inflación”.

Y eso precisamente es lo que está sucediendo en Cuba actualmente, dijo, “entre otras cosas se están generando tensiones de precio e inflación, provocadas por la ineficacia general del sistema para producir lo suficiente para cubrir las demandas de la población, y una operación como esta lo que hace es aumentar los riesgos, lo que puede terminar con efectos muy negativos sobre la economía y sobre la población, que va a experimentar un empobrecimiento real como consecuencia de los efectos de la devaluación”.

Elías Amor vaticina que los cubanos deberán pagar incluso mucho más por la comida, ya que el país no produce y debe comprar en el exterior lo que consume el pueblo. Esos alimentos tendrán que pagarse más caros que antes para traerlos al mercado nacional, “donde los cubanos van a tener que pagar precios más elevados por ello”.

Así mismo, los precios son otro asunto importante a su consideración, “el gobierno cree que puede controlar los precios de los productos topándolos, centralizándolos y volviendo a establecer las canastas normadas, pero cuando se produce una devaluación como la que va a haber en Cuba los efectos que el mercado genera sobre los precios no lo puede parar un gobierno. No crean que van a ser capaces de hacerle frente a las consecuencias de la devaluación, que depende de la oferta demanda”, sentenció.

Entretanto, mientras se vislumbra el futuro económico de la isla poco a poco, según las predicciones de Amor lo más inmediato será ver como “en el mercado informal se dispara la cotización del dólar con el peso cubano. Mientras el gobierno fija el cambio en 1 = 24, no tardaremos en ver como el dólar se dispara con respecto al peso cubano antes de que acabe el mes de enero, que podría llegara a 1 = 50, pues la economía cubana tiene unos indicadores que no sostienen ese cambio que el gobierno ha lanzado”.

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