martes, 13 de septiembre de 2011

Pardo Llada sobre Chibás: a 60 años de su muerte.

Por José Pardo Llada.

Bueno, entonces, uno de los consejos que le di yo a Chibás cuando empezó la polémica, sin calcular los resultados… Primero yo sabía que Aureliano era un hombre honesto, no había robado nada. Tenía un Ministerio muy poderoso, eso sí, y lo utilizaba para la radio y la televisión; pero Aureliano no se podía decir que era un ladrón… Pero Aureliano tenía a su favor su historia revolucionaria, la conducta que él tuvo siempre limpia; a veces en contraposición a Prío, y a otros ministros de Prío. Pero yo le daba mucha importancia porque Aureliano era muy dialéctico, que es lo que te digo de su cercanía con el Partido Comunista, entonces Aureliano no hacía guerritas por gusto ni por inspiración, ni por un motivo cualquiera; no, cuando él se lanzaba en algo era seria la cosa.

Era ya la época que te dije medio en broma en que él montaba motocicleta, le dio por esa vaina; yo me imagino que como había sido pobre de niño, le dio por disfrutar, y se ponía casco… Entonces cuando empezó la polémica, que no me gustó, yo se lo dije a Eddy, le dije chico disimula eso… Claro, Aureliano todos pensábamos que aspiraba a Presidente, para sustituir a Prío, entonces era inteligente que Aureliano se opusiera a Chibás. Es decir, el Partido Auténtico con Aureliano que tenía un buen nombre, frente a Chibás que era la oposición; aunque yo no sé si en la época del exilio antimachadista o después, hubo roces -no me acuerdo- entre Chibás y Aureliano; me parece que no. ¿Sí hubo? bueno, yo no me acuerdo bien. El caso es que cuando empieza la polémica yo le advierto a Chibás: ojo… no porque tuviera solidaridad con Aureliano, que no lo veía nunca, sino porque había un recuerdo de muchas cosas; le dije ojo con Aureliano porque este hombre es jodido. Chibás no me hizo caso y entra en escena un joven que se llamaba, … , Emilín Núñez Blanco.

Emilín Núñez Blanco terminó casándose con la única mujer que ha tenido Fidel: Mirtha Díaz-Balart, y viven en España. ¿Tú sabías eso?… Bueno, Emilín Núñez Blanco era hijo de Emilio Núñez Portuondo, batistiano, pero muy brillante, delegado de Cuba en las Naciones Unidas, y con una polémica muy notable en la ONU. Emilín era un muchacho inquieto, creo que inteligente, un poco más joven que yo, y no sé porqué se coló con Chibás. Yo no estaba presente, él iba al López Serrano donde Eddy tenía su apartamento… Ah, y le dijo que él se ofrecía para ir a Guatemala para investigar directamente “las inversiones” de Aureliano. De eso me enteré después. Yo no le hubiera dicho ni que sí ni que no pero no me inspiraba mucha confianza Emilín, porque no tenía antecedentes… era tal vez…

No. Mira, la verdad es esta. Como ya le había advertido yo a Chibás, que no siguiera mucho la polémica, que desplazara eso, entonces interviene Emilín Núñez Blanco, que después no lo volví a ver. Yo he estado en Madrid, he visto a Mirtha pero no he visto a Emilín, … , bien, entonces cada vez que Chibás escribía, me llamaba, él tenía transmisión como yo los domingos a las 8 en la CMQ, pero cuando él hacía la transmisión me pedía que yo estuviera con él al mediodía, para revisar lo que él iba a decir; yo pocas veces le hacía observaciones porque la verdad que Chibás era un gran orador, orador combativo, en ese estilo… me parecía bien, no le decía nada a él; tenía una gran elocuencia… reiterativo,  y tenía la voz aguda pero con un tono muy vibrante que emocionaba a muchos; era la hora que más se oía, de 8 a 9, la CMQ; y entonces él me leyó… Ah, espérate, esta es más importante, como siempre andábamos juntos, ya, él toma los datos de Emilín y los hace públicos; de un supuesto reparto o barrio que había comprado Aureliano en Guatemala, con dinero del erario público y demás, y Aureliano se defiende. Eso él lo dijo por radio y lo publicó solamente en un periódico que se llamaba Crisol, que le publicaba los lunes todos sus espacios radiales. Esa fue la acusación, supuestamente tremenda, de Chibás. Aureliano le contestó inmediatamente y lo desmintió… que eso era una mentira, una infamia, que cómo le decían eso… Le respondió duramente que él no tenía nada que ver con eso. Chibás insistió, pero Emilín insistió también en que era verdad eso, el único que lo decía era Emilio.

Es una situación tan especial que te digo que ahora me acuerdo, nosotros a veces nos reuníamos en un restaurant en la calle Prado que se llamaba El Patio, bueno, entonces allí tuvimos una reunión muy tensa, porque las pruebas… Ah, Aureliano dijo: “Déme las pruebas”… y Chibás metió la pata y dijo “Yo las tengo en la maleta”, y se empezó a hablar de la maleta de Chibás. Era una cosa… por primera vez yo vi una crisis de autoridad de Chibás. Porque Pelayo Cuervo, … , reunió al comité ejecutivo, que éramos siete u ocho, Agramonte… los dirigentes de la dirigencia de la Ortodoxia… y Pelayo hizo una intervención muy dura contra Chibás… no le replicamos, nos dio mucha pena porque era una intervención diciendo “Usted está mintiendo…” y cosas por el estilo, en presencia de Chibás. Chibás estaba bajo una tremenda depresión ese día…

Bueno, como diez días o más, era una situación tan violenta para Chibás, que yo me acuerdo de esto que tal vez nadie sepa. Chibás sale conmigo, Chibás era muy callejero, como era tan popular le gustaba vibrar con la gente, y una vez sin ton ni son me dijo “Vamos a El Encanto”, Galiano y San Rafael, a comprar una corbata, y entramos a El Encanto, y caminamos una cuadra por San Rafael, y le gritaron dos o tres veces “Chibás, la maleta”, una cosa desagradable; él no contestaba ni yo tampoco, pero él percibió eso como una señal de caída en su popularidad. Eso yo lo noté. Además la cara que ponía cuando le decían “Chibás la maleta, saca la maleta”; eso fue pocos días antes, entonces yo sabía que él estaba muy deprimido.

… que se la mandó Iglesias, entonces, en eso sí están de acuerdo algunos médicos, pero no sé por qué me llamaron de Miami diciendo, que hay una teoría comunista, o hay una teoría de Miami, eso es absurdo, que a Chibás lo mató el Partido Comunista, no es verdad… ¿Norberto Fuentes? ¿Has leído el libro ese? Un libro lleno de mentiras, además desagradable… porque está bien que combata a Fidel, correcto, pero chico no se debe meter mentirosamente en la vida… es una cosa asquerosa. Sí, es en ese libro que se dice que lo mataron los comunistas. Cosa absurda. Los comunistas no tenían problemas entonces con Chibás, ni con nadie, ellos lo que querían era seguir en la legalidad… Te quiero contar algo más, tú sabes que la historia yo no la hago por lo que me dicen sino por lo que yo vi. Se mete el tiro, que nos sorprende a todos, porque se lo metió así… yo vi que se inclinaba, no me imaginé que se iba a meter un tiro, se lo mete en el estómago, gravísimo por todos esos antecedentes, se salva, parecía que se salvaba, pero le metieron el dicomaurol; entonces mira esto que es la historia, como los que estamos al lado de él somos Millo y yo, la gente cogió tal terror que se mandaron a correr, porque se creían que lo habían matado, que era un atentado, que no era un suicidio; nos quedamos prácticamente solos tal vez cinco a seis que estábamos hablando; recuerdo a Millo, Agramonte no estaba, yo, que lo cargamos, y… ah, uno que era como… el chofer, y otro que era como guardaespaldas… no había guardaespaldas oficial… y entre los que llegan, el joven Fidel Castro; cargamos…, me acuerdo que Fidel va en el grupo, éramos como 6 ó 7 cargando a Chibás. Fidel… íbamos a coger cualquier carro o taxi, o en lo que fuera, en en la entrada de CMQ, y Fidel dice: “Yo tengo mi carro ahí”, él ya tenía carro… Y lo llevamos en el carro de Fidel (CONTE AGUERO dice que no fue Fidel sino Orlando Castro), un poco extraño, pero es que estaba en la puerta esperando. Entonces, si no me equivoco Fidel iba atrás con Eddy y con Millo, se unió Conte Agüero, estaba Fidel manejando y no sé quién más delante. Llegamos ahí a la clínica, a unas ocho cuadras, donde lo atendieron; Pero esa fue la intervención de Fidel, que yo ni cuenta me había dado de que estaba allí. Entre todas estas cosas Fidel era visto con muy poca simpatía por Chibás; por sus antecedentes gansteriles, decían que era matón, y a Chibás naturalmente no le gustaba. Yo lo noté también, pero bueno eso no fue motivo de pleito… Tal vez alguna vez me preguntó porqué iba Fidel, yo no sé qué le contesté, y él me dijo que ese era medio ganster; medio ganster porque había estado envuelto en la época universitaria en pleitos con la UIR, que era la organización a que él pertenecía. Entonces lo mandamos a la clínica y ahí es donde interviene Pedro Iglesias Betancourt, Bisbé que era el otro médico, hermano del que era representante con nosotros, y otro cirujano clínico muy famoso… Bisbé, Pedro Iglesias, un clínico, el más famoso de entonces  y se muere como a los 10 u 11 días… Bueno, ya este es otro capítulo que no es de Aureliano.

Aureliano, que yo recuerde, mantuvo un muy discreto silencio. Oye, este, vamos a llamarle chisme, no me consta, era presidente Carlos Prío, compañero de Chibás, de Aureliano, yo estaba en la clínica siempre hasta eso de las 11, 11 y media, y después yo me iba, yo vivía ahí cerca, en la casa que te mostré y después yo me iba a mi casa; un día me dijeron, no lo comprobé, ni se lo comenté a Prío que lo vi después… un día me dijeron que por la madrugada había ido a verlo Carlos Prío, eso yo nunca lo comprobé ni se lo pregunté a él, pero me lo dijo alguien, tal vez Rafelito Izquierdo que era ayudante de Prío, creo que me lo dijo Rafelito, se apareció solo, me imagino que con Rafael, y no sé qué hablaron (…)

Nota: Esta memoria es un fragmento de una extensa entrevista realizada a José Pardo Llada, durante una visita a Cuba, por Lela Sánchez, hija de Aureliano Sánchez Arango. Cortesía además de Alfredo Sánchez, su hermano.
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