miércoles, 19 de agosto de 2020

A mí nadie me acallará.

Por Zoé Valdés.

El “más grande escritor cubano vivo” -según él mismo desde su perfil de Facebook- no conoce la diferencia entre una mezzanine (que generalmente en Francia es una cama alta, una litera más alta que el resto, quizás quiso decir “mansarde”) y un inmueble haussmanien que es donde vivo, en una propiedad horizontal.

Con ese garabateado que no arabesco de su retorcida pluma (espejo de su alma) intenta o cree él que podrá callarme e incluso vejarme. Qué pobrejete. Es increíble que no sea ya únicamente el régimen quien intente censurar, ni siquiera los socialistas europeos, ahora también lo hacen estos pretenciosos llegados a última hora y que con casi 50 años en las costillas van de ‘enfants terribles’, todavía estudian en universidades a la carga del contribuyente, y jamás han echado un palo al agua, -que se crean, tan equivocados, que podrán borrar y tachar.

No me importa dónde es que vive OLPL arrastrando la desgracia de ese nombre cuasi palestino, no sé si en un loft new-yorkais o en un efficiency miamense, o adosado o agregado en la casa de la familia de alguna de sus mujeres engañadas de turno. Tampoco me importa nada su habitat. He conocido gente extraordinaria viviendo en un cuartucho y gente muy hijaputa ocupando palacetes y palacios. No suelo ir por la vida midiendo a la gente por sus propiedades o sus alquileres. Lo que a larga es pueril, por no llamarlo provinciano y tercermundista. Además de clasista típico de un fascista declarado.

Lo que sí quiero que quede claro es que a mí nadie me quitará el derecho de pensar, analizar, opinar, criticar, y escribir, sobre lo que yo crea necesario y me de mi realísima gana. Que quede más que claro, nítido.

CubaDecide y su líder, Rosa María Payá Acevedo, más conocida por Risa María Guaidó, a la que cercanos a la administración Trump, o quien sea, han erigido en líder absoluta como única opción frente al Castrocomunismo, sin contar con los cubanos ni con nadie, no deseaban ayudar. Con todo este tiempo perdido entre el barco, los tres contenedores que no alcanzarán ni para tres o cuatro cuadras de Alamar, y que finalmente es muy probable que no llegarán a manos de los cubanos de a pie, lo único que se ha conseguido es el enredo escandaloso muy conveniente para que tilden al exilio de descerebrados o tacaños como mínimo, y de que CubaDecide se corone con una gloria de hojalata.

No sólo no han ayudado a nadie sino que en la peor época del mundo, bajo una plaga espantosa, han jugado despiadadamente con el hambre y las necesidades de todo un pueblo, como mismo hace la tiranía, emulándola. Todo al final por encumbrarse en un pedestal construido con insoportable orgullo y absoluta carencia de pudor y piedad cristianos.

Resulta no sólo imperdonable, es vomitivo crear un nivel tan alto de expectativa entre los hambrientos cubanos con una donación que, de llegar a las familias, competiría (probablemente perdiendo) con la magra ración que ofrece el régimen por la libreta de racionamiento.

Sabíamos que este chanchullo vergonzoso finalizaría en un fracaso todavía peor. Han contribuido entonces a afianzar el poder del régimen en su control y dominación por hambre, y ellos a su vez han manipulado por hambre. Esa es la realidad y no otra.

Toda esa alharaca innecesaria se habría podido evitar si de manera silenciosa y cristiana se hubiera enviado la ayuda de familia a familia. Habría llegado antes y habría sido entregada tal vez con seguridad. Pero esa no fue nunca la intención. La intención fue, qué duda cabe, el espectáculo alrededor de la desolación para encumbrar a un grupito y a su líder. Entonces, no resinguen más, porque no son más que una pandillita que actúa como bandoleros deseando sustituir a la anterior. Otra pandillita peor que la anterior, porque esta ni siquiera se ha alzado en ninguna parte como no sea sobre su propia soberbia, armados con el ansia de censurar y acabar con todo aquel que no les ría la gracia.

Por último, ¿ya fueron a reclamar la donación a Mariel encabezando la supuesta manifestación los Yoani y su marido y la hija de su marido, o sea la familia empresaria de 14ymiedo, Cuesta Morúa, Berta y Moya, José Daniel Ferrer y sus incalculable cifra de miembros de la UNPACU? ¿Todavía no? ¿A qué esperan, a otro berrinche de Liudmila Mercado?

Conmigo no cuenten. Sepan que los desprecio al mismo nivel que desprecio a la tiranía.

Ah, y nadie me va a acallar. ¿Qué se creen? 

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