miércoles, 5 de junio de 2013

Linux y el software libre en Cuba.

Tanto razones políticas como económicas están haciendo que los gobiernos del mundo comiencen a abandonar el software propietario, para volcarse a alternativas libres y de código abierto. Esto es especialmente cierto en Cuba.

Repasemos un poco de historia: Cuba sufre un embargo de Estados Unidos desde el año 1962. Desde entonces hay cosas que son especialmente difíciles de conseguir, mientras que otras directamente no pueden ser llevadas a la isla. Una de ellas es Windows. Irónicamente, el gigante de Redmond domina actualmente el mercado de sistemas operativos, pero no puede introducir ni una sola copia legal en la isla, y aquellas que han logrado entrar lo han hecho por métodos no muy ortodoxos. En un caso normal, si un cubano o una cubana desea una copia de Windows, tiene que piratearla. Esta situación se ve amparada, como es obvio, en el bajo nivel de castigo a la violación de los "derechos" de propiedad intelectual, lo que ocurre -seamos honestos- no sólo en Cuba sino en la mayor parte de los países de América Latina.

Además, a ello hay que agregar que, luego de una importante presión por parte de la sociedad civil cubana, recién en septiembre de 2009 se eliminó la prohibición del gobierno para acceder a Internet desde los hogares, aunque todavía no puede hacerse libremente, en parte por la política del gobierno de priorizar el "uso social de Internet" en instituciones públicas, por el filtro aplicado a varios sitios de Internet (tal como lo hacen otros países como China) y fundamentalmente porque el país no tiene suficiente ancho de banda. Respecto de esto último, según las autoridades cubanas, los Estados Unidos han impedido a las compañías de Internet negociar con Cuba un mayor acceso a la red, encareciendo así las comunicaciones ya que deben hacerse vía satélite ante la imposibilidad de acceder mediante un cable submarino.

En pocas palabras, comprarse una computadora para uso personal es caro, más caro aún es poder conectarse a Internet (desde los hogares), e incluso así sólo es posible conectarse pasando por el "filtro" del gobierno.

Por estas razones, la forma más común de acceder a una computadora sigue siendo desde una institución pública. Es allí donde Linux y el software libre tienen algún espacio para "crecer", aunque también en los cibercafés de los hoteles o las computadoras "hogareñas" (en su mayoría antiguas y sin conexión a Internet o con una conexión muy lenta). No obstante, el restringido ancho de banda con el que cuenta el país para acceder a internet, dificulta en parte la obtención de repositorios de software y la obtención de los .isos en DVD o CD. El acceso a foros o sitios de Comunidades que brindan ayuda y el soporte desinteresadamente también se ve afectado por esta causa.

Como una forma de defender su soberanía a nivel digital, el gobierno cubano ha estado buscando la forma de darle la espalda a Windows, al igual que lo hicieron antes Rusia, China o Brasil. Esta forma se ha manifestado en la creación de Nova, un sistema operativo basado en Linux.

Nova es una Distribución de GNU/Linux desarrollada por estudiantes y profesores de la Universidad de las Ciencias Informáticas, con la participación de miembros de otras instituciones, para apoyar la migración a tecnologías de Software Libre y Código Abierto en Cuba.

La Universidad de Ciencias Informáticas (a.k.a UCI), ha venido desarrollando esta distro (primero basada en Gentoo, y ahora en Ubuntu), cuyo fin es brindar los recursos necesarios para el uso de Linux en  instituciones públicas o en los mismos hogares. Este proyecto aún continúa sobre la marcha y necesita madurar, pero es muestra de que se está tomando en serio la tarea de usar en todo el territorio nacional, Software Libre.

Nova fue diseñado de acuerdo a la situación que posee la isla en relación con su parque tecnológico. Debido al bloqueo americano, los habitantes de la isla se vieron privados de los últimos avances tecnológicos. Cuba aún posee computadoras consideradas como verdaderas piezas de museo en otros países, por lo que Nova fue pensado para mantener funcionando a dichos sistemas, además de poder instalarse en ordenadores más modernos. Esto no es otra cosa que una excelente prueba más para demostrar la gran afinidad que tiene Linux con hardware que posea algunos años encima.

Además de estas razones "económico-sociales", el gobierno cubano ha expresado su interés en el proyecto como una forma de proteger su seguridad nacional. Héctor Rodriguez, decano de la Universidad de Ciencias Informáticas, declaró que existe la posibilidad de que el software propietario posea agujeros negros y código malicioso que el usuario final desconozca por completo. Linux, al ser de libre acceso y modificable por cualquiera que lo desee, no posee estos riesgos.

Extrañamente, su página oficial todavía no está en línea y en Distrowatch aparece como "discontinuada". Además, no he podido descargar su ISO. ¿Alguien la ha probado? Tal vez alguno de nuestros amigos del Grupo de Usuario de Tecnología Libres (GUTL)...
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